Línea del tiempo judía y cristiana

jueves, 25 de octubre de 2007

Las cronologías cristiana y judía comparadas.


LAS CRONOLOGIAS CRISTIANA Y JUDIA COMPARADAS

Esta información extraída de mi libro “Agarrado a la falda de un Judío”, considera este asunto desde el debate de un cristiano con un judío. Esta dividida en tres capítulos:

  • “La ventaja del rival”, que desarrolla la profecía sobre la aparición del Mesías Jesús según las 70 semanas del libro bíblico de Daniel y su cumplimiento en ambas familias religiosas.

  • “Los 245 años de diferencia entre la cronología cristiana y judía”, que analiza como contabilizaron el tiempo para crear su calendario o apoyar sus profecías.

  • Y “¿Es Jesucristo una persona de la vida real?”, que revisa algunos pasajes del Nuevo Testamento a la luz de este estudio de las cronologías, y repasa también parte del conocimiento que sobre este tema es ya bien conocido.

En mi opinión, la información de estos tres capítulos es de interés para las dos grandes religiones, pero muy especialmente para las ramas milenaristas, como los Adventistas, Testigos de Jehová y otros grupos mesiánicos, que utilizaron la cronología cristiana en sus predicciones del fin del mundo, ignorando completamente la cuenta del tiempo según el pueblo judío.


LA VENTAJA DEL RIVAL



La última experiencia en mi ministerio y la más sobresaliente de mi vida al servicio de una organización religiosa, fue determinante. El Señor puso en mi camino a un judío al que debía convertir al cristianismo, para que fuera merecedor de encontrar la felicidad, de entrar a su servicio, y disfrutar de una vida plena de satisfacción, que únicamente se encuentra en su compañía.
Predicando un domingo por la mañana de camino al territorio asignado, acompañado como de costumbre por otro evangelizador, me encontré este hombre por la calle, y decidí abordarle. Comenzamos a hablar, y aún resuenan en mis oídos las primeras palabras que pronunció:

  • ¿Cree usted que a mi edad puedo cambiar de religión?
La pregunta no era nueva para mí, y procedí a responderla de la manera que habitualmente me enfrentaba a ella.

  • Para Dios no importa la edad que tengamos, él se interesa por todos nosotros. ¡Moisés tenía ochenta años cuando Dios lo eligió para liberar a su pueblo de la esclavitud en Egipto!


Sin darme cuenta había tocado su fibra sensible. Quizás estaba acostumbrado que los cristianos utilicemos la historia de su pueblo y sus escritos como base de nuestra fe, pero no deja de ser sorprendente, es como si mis vecinos me contaran la vida de mis abuelos.
Aquella conversación duró casi dos horas, de pie en la calle, ajenos a todas las personas que caminaban por ella, inmersos en textos y argumentos sacados de uno u otro testamento, y aunque no aceptó la propuesta que le hicimos de estudiar la Biblia con nosotros, era evidente que le apasionaba, incluso descubrí que de algún modo era una asignatura pendiente para este hombre que, siendo médico ya jubilado, durante su vida profesional pudo dedicar poco tiempo a la religión.
Pero quiso el azar que me volviera a encontrar con él otro domingo por la mañana, repitiéndose la misma escena que la vez anterior, pero esta vez le confesé francamente que me agradaba hablar con él y que si le gustaba hablar de la Biblia, que estaba dispuesto a visitarle en su hogar.
Me facilitó su dirección y concertamos un día y hora. El día elegido fue el lunes, y todavía hoy continuamos celebrando esas reuniones. La duración de nuestras consideraciones son de cuatro horas cada una, lo que hizo que en pocas visitas la renta de materias se me agotara y que eligiéramos temas cada vez más serios y profundos.
Mis primeras visitas estuvieron orientadas a convencerle de la verdad de la que me consideraba portador, e intenté establecer un terreno común donde sembrar las nuevas creencias y arrancar las antiguas.
Lo primero fue explicarle el mensaje que llevábamos a las personas para que lo conociera, y fuimos pasando revista a los principales capítulos del libro de mi religión: El tiempo del fin; El Reino de Dios; La esperanza de vida en la tierra; El alma; o ¿Por qué envejecemos y morimos?, sin conseguir nada positivo.
Como no lograba ningún progreso, hubo un momento que pensé que dejaría de visitarle, pero había descubierto algo importante, que aunque no tenía mucho conocimiento de la Biblia, sabía encontrar significado a los textos mejor que yo. Es un gran lector, un lector capacitado de quien conseguir profundizar en los escritos a grado mucho mas elevado que el mío. Así que dentro de mi razoné que, la ventaja que tenía de estar mas familiarizado con la Biblia y la religión, estaba compensada hasta tanto él no avanzara en ese conocimiento, y decidí continuar mientras aceptara mis visitas.
Llegado a este punto, decidí coger el toro por los cuernos, y entrar en el gran tema que separa al cristianismo del judaísmo. Si conseguía demostrarle que Cristo es el Mesías anunciado, que nunca fue aceptado por su pueblo, no tendría más remedio que aceptar la verdad si quería obedecer a Dios.
Comencé la estrategia trazada partiendo de la profecía de Daniel sobre las setenta semanas, que según la teoría de mi organización, concluían con el bautismo de Jesucristo en el 29 E.C., su posterior muerte y la destrucción del templo de Jerusalén.
Nunca había tenido oposición sobre la interpretación de esta profecía, que me habían explicado como incuestionable y definitiva, e inculto de mí, tuve el atrevimiento de pensar que sería como un pequeño paseo y pronto tendría al judío comiendo en la palma de mi mano:

  • Yosef, le dije, si le demuestro que Cristo es el Mesías prometido ¿Qué hará usted?


Yosef se sonrió, sabía que más tarde o mas temprano este asunto saldría a la palestra, pero él tenía una confianza absoluta en que sus antepasados no se equivocaron cuando rechazó el cristianismo, de modo que me contestó.

  • Si me lo demuestra me convertiré al cristianismo, pero me temo que te vas a llevar una sorpresa.

  • El argumento se encuentra en las profecías de Daniel, escritura del Antiguo Testamento y por lo tanto que usted acepta como inspirado, ¿no?

  • Bueno, sí, aunque nosotros no damos el mismo valor de inspiración a todos los libros, pero eso lo hablaremos otro día, ahora quiero decirte que el libro de Daniel no es profético, sino histórico.

  • ¿Qué quiere usted decir? ¿Qué fue escrito después de los acontecimientos?
El disponía de una Biblia Ecuménica aceptada por la religión católica, protestante y judía, con comentarios propios de cada religión, y conocía el comentario cristiano sobre este libro.
  • Véalo en el comentario de la Biblia Nácar Colunga que tiene usted, me dijo.

Yo le había dejado un libro editado por mi organización que comentaba completo el libro de Daniel, y él sabía que nuestro punto de vista era diferente.
  • Sí, ya se que dice, que el tiempo de la redacción del libro es el período de los Macabeos, o sea, siglo II antes de nuestra era. Aun así serían casi doscientos años antes de Cristo ¿Quién pudo predecir con tanta anticipación el tiempo exacto de la venida de Jesús?

  • Ahora no entraremos en este asunto, sólo quería señalarlo, porque mas adelante tendremos que volver a considerarlo.

  • Pues, leamos el texto de la profecía de Daniel, dije, y me puse a leer explicando el significado de los párrafos:

"Hay setenta semanas que han sido determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la trasgresión, y para acabar con el pecado, y para hacer expiación por el error, y para introducir la justicia para tiempos indefinidos, y para imprimir un sello sobre visión y profeta, y para ungir el Santo de los Santos" Dan 9: 24.
  • El profeta habla de un tiempo en el que se pondrán las bases para terminar con el pecado y la injusticia, restaurándose la adoración de Dios. Señala que en 70 semanas de años, o sea, 490 años se llegaría a esa solución. Génesis 29: 27

“Y debes saber y tener la perspicacia de que desde la salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y dos semanas. Ella volverá y será realmente reedificada, con plaza pública y foso, pero en los aprietos de los tiempos”. Dan 9:25
  • En este versículo se determina claramente que pasarían 69 semanas, o sea, 483 años, para la aparición del Mesías. La dificultad que plantea consiste en localizar cuando salió la palabra de reedificar Jerusalén y sumarle los 483 años. En el capítulo dos del libro de Nehemías se registra que en el año 20 de Artajerjes I, se envía a Nehemías con instrucciones de reconstruir las murallas de Jerusalén. Este año 20 de Artajerjes se corresponde con el 455 a. E.C., y sumándole 483 años y quitando uno por el año cero que no existió, llegamos exactamente al año 29 E.C., cuando Cristo se presentó ante Juan el Bautista para ser bautizado, en el año decimoquinto de la gobernación de Tiberio Cesar. Lucas 3:1 y 21.

“Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. Y a la ciudad y al lugar santo el pueblo de un caudillo que viene los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones” Dan 9:26
  • Esta parte de la profecía se cumple en el año 33 E.C., cuando Cristo fue muerto en un madero de tormento a manos de los romanos, y mas tarde, en el año 70 destruyen el templo y la ciudad.

“Y él tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana; y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva. Y sobre el ala de cosas repugnantes habrá el que cause desolación; y hasta un exterminio, la misma cosa que se ha decidido irá derramándose también sobre el que yace desolado”. Dan 9:27
  • Se refiere al plazo de tiempo dado a la nación de Israel para que aceptara al Mesías; una semana dividida en dos partes, que comprende los tres años y medio del ministerio de Jesucristo y otros tres años y medio después de su muerte, o sea hasta el 36 E.C., fecha en la que finalizan las 70 semanas, cuando se abre la puerta a los gentiles para que puedan llegar a ser miembros de la congregación cristiana (Hec 10). A partir de entonces los judíos fueron rechazados por Dios como su pueblo elegido, y los sacrificios que hacían en el templo dejaron de tener valor, hasta que en el año 70 fue destruido definitivamente por el general romano Tito. Hasta aquí a grandes rasgos la profecía, Yosef.
  • En primer lugar su Biblia tiene cambio de texto respecto a otras Biblias cristianas, muy sutil, pero por ejemplo cambian Mesías Príncipe por Mesías Caudillo, me dijo.

  • Es lo mismo, ¿no?, la palabra de la que se traduce puede significar las dos cosas.

  • Todas las Biblia traducen príncipe, solo la suya dice caudillo, ¿no se da usted cuenta que le están reconduciendo para que después le encaje con el personaje que ellos quieren?

  • No creo que la traducción tenga mala intención, es solo una forma de verter la palabra.

  • Sí, ¿y quién es el desolador en su texto?, pues dice que “la ciudad y el lugar santo el pueblo de un caudillo que viene los arruinará”.

  • El general Tito que en el año 70 destruyó Jerusalén y su templo, matando miles de judíos y llevándose otros al destierro, le dije

  • Ve usted la razón, Tito era un caudillo, pero no un príncipe, de ahí el interés por caudillo.

  • La clave se encuentra como ya le dije en determinar cuando salió la palabra para reedificar Jerusalén, y después contar 7 semanas mas 62 semanas, o sea 69 semanas.

  • ¿Por qué iba a decir así el profeta 7 y 62 y no 69 directamente? ¿estaba queriendo examinarnos de matemáticas?, dijo con ironía. ¿No será que determina 7 semanas para una cosa y 62 para otra desde el mismo punto de partida?

  • Existe un cumplimiento en la semana siete, o sea a los 49 años, cuando queda completamente reedificada la ciudad y a continuación, 62 semanas después (434 años), cuando aparece el Mesías. La cuestión es cuando debe empezarse a contar, y para eso hay que tener en cuenta tres edictos que se encuentran en los libros de Esdras y Nehemías, y decidir cual de ellos es el punto de partida para determinar la fecha de la salida de la palabra de reedificar Jerusalén:
    El primer edicto de Ciro autoriza el regreso y reconstrucción del templo, pero no de la ciudad y por lo tanto debemos descartarlo. El segundo edicto emitido por Artajerjes I Longimano solo tiene el objetivo de hermosear la casa del Señor. Sin embargo, el tercero emitido por este mismo rey, en el año 20 de su reinado, el 455 a.E.C., cuando aún falta por restaurarse las defensas, y Nehemías su copero obtiene autorización para reconstruir las murallas de Jerusalén que se hallaban derrumbadas, marca bien el punto de partida desde donde contar los 483 años para la aparición del Mesías, y se cumple perfectamente en la persona de Jesucristo. Es así, Yosef.

  • Es una bonita teoría, Jagüel, pero ahora vais a ver lo que ha liado el cristianismo, porque esto no lo montaron ustedes, sino que lo heredaron. Lo que no saben es que el cristianismo oficial, avergonzado de los errores de esa teoría, la abandonó, la guardó en un cajón y ya no hablan más de ella. Pero luego nacen grupos como el suyo y la sacan de nuevo del cajón, sin darse cuenta de que apesta.
    Para empezar, veamos los cambios de textos que hay en estos cuatro versículos de la profecía de Daniel, respecto de mi Tanak, comprobarán la cantidad de alteraciones realizadas por el cristianismo para justificar su Mesías


1)“Restaurar el templo” por “ungir el Santo de los Santos”, que puede transmitir el pensamiento de que este Santo es Cristo, cuando no se trata de ungir una persona, sino de reconstruir.

2) “Salido la orden” por “salida la palabra”, para despistar y que no parezca que se refiere a la orden emitida por Ciro. De este modo pueden llevarla al año veinte de Artajerjes con las murallas.

3) “Tiempos angustiosos” por “aprieto de los tiempos”, para evitar relacionarlo con la guerra de la época macabea, y parezca que habla del limite de un tiempo fijado.

4) “Será tajado un Mesías y no vivirá” por “será cortado Mesías con nada para sí”, para que encaje con Cristo que murió y resucitó

5) “El fin será como una avenida de aguas” por “el fin será por la inundación”. Este cambio debe ser por ignorancia, porque al traducir no han entendido el simbolismo, lo difícil que es parar una avenida de aguas repentinas, de ese modo sería imposible parar a los ejércitos de Antioco.

6) “El pueblo de un Príncipe destruirá la ciudad y el santuario” por “el pueblo de un caudillo que viene los arruinará”, como ya dijimos, para que encaje con Tito y no con Antioco IV Epifane.

7) “En un lugar alto del templo será colocado el ídolo abominable” por “sobre el ala de cosas repugnante habrá el que cause desolación”, para que no se comprenda que se refiere a la colocación del dios Zeus en el templo de Jerusalén y poder aplicarlo a la invasión romana, como algo que causa desolación.

8) “Y esto durará hasta que la consumación decretada se derrame sobre el desolador”, por “y la misma cosa que se ha decidido irá derramándose sobre el que yace desolado”. De nuevo para despistar, ¿quién es el que yace desolado?, en realidad se está hablando como alcanzaría la muerte a Antioco dentro de esa última semana.

  • Y después de lo que han liado con estos versículos, se supone que no necesitarían tocar la historia, ¿no? Para comprobarlo necesitaremos acudir a una lista de los reyes persas. Usted ha dicho que Nehemías bajó con Artajerjes I, ¿es cierto, Jagüel?

  • Si, que gobernó del 474 al 424 a. E.C., le dije.

  • Pues, empecemos este análisis desde Ciro el Grande y sigamos el orden del historiador Esdras para ver lo que dice en sus escritos:




  • Según la historia, en 539 a. E.C., Ciro conquista Babilonia, y poco después autoriza el retorno de los israelitas y la reconstrucción del templo, como se registra en Esdras 1:1 al 3.
    Pronto regresa el príncipe Sesbasar, que fue nombrado gobernador por Ciro, con un pequeño grupo, portando los vasos y utensilios de oro del templo que se había llevado Nabucodonosor. Son los primeros repatriados, que bajaron desde Babilonia en el año 538 o 537 como muy tarde, y que comenzaron a colocar los cimientos del templo. Esdras 1: 7 – 11; y 5: 13 – 16.
    Posteriormente, unos veinte años mas tarde, cuando gobernaba Darío I, regresó otro grupo, éste mas numeroso que el anterior, compuesto por cuarenta y dos mil trescientas sesentas personas, comandados por Zorobabel. Esdras 2; Ageo 1:1; Zac 1:1. Este grupo, para el séptimo mes desde la salida de Babilonia está en sus ciudades, y proceden a edificar el altar. Esdras 2:64 y 3:1-3
    El relato de este sacerdote continúa diciendo que edificaban las murallas cuando se producen graves problemas con los adversarios, que quieren participar en la reconstrucción. Posiblemente era una estrategia para evitar el progreso de la ciudad, que se amurallaba y se fortificaba, lo cual consideraron un peligro. Estos problemas se extendieron desde Ciro a Darío. Esdras 4:4 y 5
    Observe la lista de reyes. Ya se han mencionado los reyes desde Ciro a Darío I, y ahora continúa Esdras 4:6 con el siguiente rey: “Y en el reinado de Asuero, al comienzo de su reinado, escribieron una acusación contra los habitantes de Judá y Jerusalén”. Este Asuero es Jerjes I, el siguiente de la lista, detrás de Darío I, pues Asuero es una palabra hebrea que significa Jerjes.
    Y después de Jerjes I continúan los problemas, y en Esdras 4:7 y 11-16 aparece Artajerjes I, que prohíbe la reconstrucción del templo, (no que autoriza la construcción de la muralla, como ustedes dicen en su teoría), instigado por los enemigos de los judíos que escribieron una carta, explicando la amenaza que suponía reedificar Jerusalén.
    “Fue entonces cuando cesó la obra en la casa de Dios, que estaba situada en Jerusalén; y continuó detenida hasta el segundo año del reinado de Darío”. Esdras 4:23 y 24.
    Si avanzamos en la lista de reyes persas, el siguiente rey es Darío II, y fue durante su reinado, que según Esdras 6:15: “completaron esta casa para el tercer día del mes lunar Adar, es decir, en el año sexto del reinado de Darío el rey”.
    Quedaron atrás los reyes a los que usted aplicó el inicio de la profecía, pero el relato de este escriba continua, y en el capítulo por fin aparece su Artajerjes, el que comisiona a Esdras y posteriormente envía a Nehemías en el año 20 de su reinado, a reconstruir los muros de la ciudad. Neh 2
    Si avanzamos de nuevo en la lista de reyes, este monarca es Artajerjes II y el año 20 de su reinado el 385 a.E.C.

  • ¡Imposible!, le dije a Yosef. Aquí debe existir algún error en la lista de reyes persas, pues del modo que cuenta usted, Cristo debería haberse presentado en el año 98 de nuestra era, y sabemos que él se presentó a Juan el Bautista para ser ungido como Mesías, en el año décimo quinto de Tiberio, o sea, el 29 E.C.

  • Pues aquí está bien clara la lista que da Esdras y usted puede ver que coincide con la lista de reyes persas: Ciro a Darío I (ordena regreso y se producen problemas con los habitantes no israelitas de Jerusalén), Jerjes I (escriben acusación contra los judíos), Artajerjes I (prohíbe la reconstrucción del templo), Darío II (autoriza y se concluyen las obras del templo), y Artajerjes II (autoriza la reconstrucción de las murallas), me dijo.

  • Un momento, podría ser que no se citen los reyes en orden cronológico, que Edras 4:5 se refiera a todos los reyes hasta Darío I, y luego en los versículos siguientes, regrese para destacar problemas concretos durante los reinados de un Jerjes y un Artajerjes que se encuentran ubicado entre Ciro y Darío I.

  • Si fuese así como usted explica, ¿por qué no existen en la lista de reyes persas, después de Ciro un Jerjes y un Artajerjes

  • Porque tal vez Cambices, el hijo de Ciro, sea un Jerjes, pues este nombre también es un título, el otro Artajerjes podría ser su hermano, un tal Bardilla, o el Mago Gaumata que se hizo pasar por éste, usurpando el trono, y solo estuvo en el poder 7 meses.

  • ¿Se da cuenta Jagüel, que hasta donde hemos analizado, la teoría cristiana hace agua por todas partes? Para que le salgan las cuentas tienen que insertar dos reyes que no figuran en la historia. Y el segundo de ellos, de tan corta duración, que no le podía dar tiempo de atender los problemas de una ciudad tan lejana como Jerusalén, con las dificultades que debía tener para consolidarse en el trono.

  • Es complicado contestar esa pregunta, y tampoco Esdras enumera a los reyes como primero, segundo o tercero. Así que, ¿cómo saber que Artajerjes de Esdras coincide con el histórico?

  • Es verdad que no enumeraban los reyes porque no era entonces costumbre hacerlo así, pero ya has visto que es fácil seguir el orden, porque los nombra cronológicamente, y la lógica indica que, no puede ser el que usted dice, manifestó Yosef.

  • Pero muchas veces la Biblia ha hablado de un rey que la historia seglar no mencionaba y luego se han descubierto pruebas de su existencia por la arqueología.

  • Usted lo ha dicho. Cuando la Biblia y la historia no han coincidido, pero el caso es que los reyes que cita Esdras coincide plenamente con la lista de reyes persas, y es que, ese es un período muy bien establecido. Lo cierto es que el cristianismo hizo la cuenta al revés, partieron del año 29 como el bautismo de su Morgan y contaron hacia detrás 483 años, forzando que el año 20 de Artajerjes I sea el 455 a. E.C., que tampoco coincide con la lista de reyes porque si se fija, el año 20 es el 445 a. E.C., y ese año no interesa porque el bautismo de su Mesías sería el 39 E.C., año imposible de asignarlo al decimoquinto de Tiberio Cesar.

  • Lo del año 20 de Artajerjes en el 455, se explica porque existió una corregencia de Jerjes I con Darío I que duró 10 años, y por ese motivo Artajerjes comenzó 10 años antes que la fecha que se cita en la lista de reyes.

  • Otro error, Jagüel, porque esa corregencia no está apoyada por la historia ni por Esdras. ¿Sigue usted sin ver que intenta meter la fecha con un calzador?

  • La información que le presenté sobre esta corregencia, da dos argumentos por los que se puede llegar a la conclusión que existió dicha corregencia; uno de inscripciones y esculturas desenterradas, y otro histórico relativo a un general ateniense llamado Temistocles.

  • Esa información presenta muchos errores, entrando en contradicción con el resto de los historiadores que asignan el año 465 para la subida al trono de Artajerjes y no el 475 como pretende su Organización. Pero como hemos visto que el error es mucho mayor que diez años, porque falta todo el período correspondiente a dos reyes, mejor dejamos este detalle y seguimos.

  • Creo que es lo mejor, Yosef, porque para una profecía de 500 años, una pequeña imprecisión de 10 años, carece de importancia, sobre todo teniendo en cuenta que sobre cronología habría mucha tela que cortar. Pues fue después del siglo VI que se establecieron: la era cristiana, calcularon el año juliano y fijaron el modo de contar antes y después de Cristo.

  • Sí, pero el cristianismo es el que ha tenido poder y ha manipulado los datos desde el principio, cambiando todo a su antojo para que les coincida con sus fechas. Tenga en cuenta que fueron monjes los que hicieron lo que usted ha comentado, y aún así, ya ve usted que su aplicación de la profecía de Daniel no se sustenta.

  • Pero usted no ha tenido en cuenta que Sesbasar y Zorobabel son la misma persona, el gobernador nombrado por Ciro, que al regresar utiliza su nombre extranjero para destacar su procedencia de Babilonia y asume el mando del primer grupo de repatriados.

  • De eso nada. Eso forma parte de la operación de cristianismo que sube el período persa para que le salgan sus fechas. Ahí está ganando veinte años, pero son dos personas diferentes: Sesbasar regresa con lo utensilios de templo que se llevó Nabucodonosor y comenzó a construir los fundamentos del templo, y Zorobabel, veinte años después construyó el altar y comenzó las murallas, dijo Yosef

En este momento de la conversación estaba muy cansado, había pasado mucho tiempo cotejando textos y analizándolos, así que echando una mirada al reloj le dije:
  • Es ya muy tarde, ¿Qué le parece si vuelvo el próximo lunes y retomamos el tema?, así tengo tiempo para estudiar mas información y armonizar mis ideas.

  • Muy bien, Jagüel, pues aquí estaré esperándole, porque todavía falta que le explique los acontecimiento verdaderos con los que se corresponden esa historia contada en forma de profecía en el libro de Daniel.

Marché para casa y estuve analizando los textos bíblicos, recopilando información y estudiándola.
Habíamos dejado la conversación en un punto donde no sabía como continuar, incluso escribí una carta a la sede nacional de mi organización para que me explicaran con mas detalles. El escrito que le envié, después de desarrollar los puntos aquí expuestos sobre los reyes persas citados en Esdras, concluía con la pregunta de si existe alguna información que demuestre que el primer Artajerjes citado en el libro de Esdras es Bardilla o el Mago Gaumata, pero no fue respondido objetivamente desde mi punto de vista, pues dijeron:
“El Asuero de Esdras 4:6 no es Jerjes I, sino Cambices II, el sucesor de Ciro el Grande, conquistador de Babilonia y libertador del Pueblo judío. La primera acusación la escriben durante este reinado, y durante el breve reinado de su sucesor, ya fuera Bardilla o Gaumata (el primer Artajerjes), parece ser que se dirigió al trono persa una segunda acusación contra los judíos” (Esdras 4:6y 7).
Y como puede usted comprobar, la respuesta afirma quien puede ser este rey, pero no lo demuestran. Es evidente que no existe respuesta por parte de mi organización a esta cuestión. No obstante, la fecha de terminación de la reconstrucción del templo en todas las enciclopedias que consulté es el 515 a. E.C., fecha esta, que coincide con el primer Darío de la lista de reyes persas y que favorece a la teoría cristiana de la reconstrucción de las murallas durante el reinado de Artajerjes Longimano (464 a 424).
La semana siguiente acompañado de mi esposa regresamos puntuales a la cita con una nueva estrategia.
Nunca habíamos visitado una persona tan cumplidora, jamás olvidó nuestra cita, y cuando llegamos a la puerta de su casa, allí estaba esperándonos. Después de los saludos y de un breve intercambio de pareceres sobre la situación actual de Israel, retomamos el debate.
  • Yosef, Esdras, según se registra en el capitulo 7 versículos 1 y 6 de su libro, regresó a Jerusalén el año séptimo de Artajerjes, y era hijo del sumo sacerdote Seraya, de quien sabemos por 2º de Reyes 25:18-21 que fue ejecutado por Nebuzaradán el jefe de la guardia de Nabucodonosor en Riblas, inmediatamente después que destruyeron Jerusalén en 586 a. E.C.
    Esto apunta a que nació antes de esa fecha, y por lo tanto no podía estar vivo para el año séptimo del segundo Artajerjes, el 398 a. E.C., así que su regreso se produce con el primer Artajerjes de la lista en el año 467, doce años antes que su contemporáneo Nehemías.

  • Piense, dijo Yosef, que hijo para ellos significaba descendiente, y puede mencionar a Seraya como un antepasado celebre, de hecho si vamos al primer libro de las Crónicas 6:11-15 podemos comprobar que el hijo de Seraya que partió para el cautiverio en Babilonia fue Jehosadaq, y no se menciona a Esdras.

  • Pero, aun siendo un nieto de Seraya, Esdras debió nacer en el cautiverio entre el 586, y una fecha muy anterior al 539 cuando fueron liberados. Luego no era posible que viviera para el 398 a. E.C.

  • Ya le he dicho que hijo es descendiente, y puede ser un nieto o bisnieto, que regresa con un tercer grupo de repatriados después de muchos años.

  • Analicemos desde otro ángulo, Yosef. Cuando Nehemías sube a Jerusalén en el año 20 de Artajerjes para construir las murallas, Eliasib un nieto de Jesúa, el sumo sacerdote que regresó con la expedición de Zorobabel, participa la edificación de la Puerta de las ovejas. Nehemías 3:1.
    Cuando Jesúa regresa del cautiverio, era sumo sacerdote, luego, debía ser un adulto para el año 539. Y su nieto Eliasib, también era un adulto cuando participaba en construir la Puerta de la ovejas, poco después de la autorización del rey en el año 20, y este Artajerjes no puede ser el segundo de la lista de reyes, sino el primero, porque nos adentraríamos en el año 385, lo que supone desde el abuelo al nieto, cubrir un período de mas de 170 años.

  • Bueno, regresaron veinte años después en el segundo año de Darío I, y fue nombrado sumo sacerdote después del regreso, (Zac 3:7), luego podría ser mas joven, lo que supondría cubrir un periodo bastante inferior, repuso Yosef.

  • De todos modos sigue siendo un período demasiado largo. Además, la traducción Nacar Colunga sitúa la construcción del templo en el 515, lo mismo que las enciclopedias consultadas y a Nehemías, con el primer Artajerjes entre 465 a 424 a. E.C.

  • Claro, fechas cristianas amañadas por la historia escrita por ellos.

  • Bien es posible, pero le voy a mostrar dos pruebas concluyentes de la fecha de terminación del templo. Me gustaría que leyéramos unos textos muy orientativos:

“En el año segundo de Darío el rey, en el mes sexto, en el día primero del mes, la palabra de Jehová ocurrió por medio de Ageo el profeta a Zorobabel hijo de Sealtiel, el gobernador de Judá, y a Josué hijo de Jehozadaq el sumo sacerdote, y dijo:
Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: En lo que respecta a este pueblo, han dicho: El tiempo no ha llegado, el tiempo de la casa de Jehová, para que sea construida” (Ageo 1:1 y 2).
  • Como puede usted ver, Ageo se dirige a Zorobabel y a Josúa para que continuaran con la obra. Y ahora leamos Esdras 4:24 a 5:2 “Fue entonces cuando cesó la obra en la casa de Dios, que estaba situada en Jerusalén; y continuó detenida hasta el segundo año del reinado de Darío el rey de Persia.
    “Y Ageo el profeta y Zacarías el nieto de Idó el profeta profetizaron a los judíos que estaban en Judá y en Jerusalén, en el nombre del Dios de Israel que estaba sobre ellos. Fue entonces cuando Zorobabel hijo de Sealtiel y Jesúa hijo de Jehozadaq se levantaron y comenzaron a reedificar la casa de Dios, la cual estaba en Jerusalén; y con ellos estaban los profetas de Dios, dándoles ayuda”.
    El profeta Ageo y Esdras coinciden en que las obras estuvieron detenidas hasta el segundo año de Darío, el que usted ha identificado como el segundo Darío de la línea de reyes persas. Pero la obra se reanuda con Zorobabel y Jesúa vivos, y debe tratarse del primer Darío, porque es imposible que esa generación viviera para el segundo Darío.

  • Y no lo estaban. Lo que hace Esdras en el capítulo cinco es retomar la historia desde su origen resumiendo lo sucedido, por eso los nombra al principio, pero después en el resto del capítulo se ve que han pasado muchos años, y son otros personajes los que concluyen la obra.

  • Su lectura parece acertada, pero no está de acuerdo con lo que dice Ageo, ni con lo que predice el profeta Zacarías: “Y la palabra de Jehová continuó ocurriéndome, y dijo: “Las mismas manos de Zorobabel han colocado el fundamento de esta casa, y sus propias manos la terminarán. Y tendrás que saber que Jehová de los ejércitos mismo me ha enviado a ustedes”. Zac 4: 8 y 9

  • Pues, Esdras, que escribe a posteriori, no lo cita explícitamente entre los asistentes a la inauguración del templo, de modo que la profecía de Zacarías en ese extremo no se cumplió, o debe interpretarse en otro sentido. Esdras 6

  • En cualquier caso, las fechas cristianas para Esdras, Nehemías, reconstrucción del templo, ciudad y murallas, son coherentes con la línea de sucesión de sumos sacerdotes, comentarios de la Biblia Nacar Colunga, enciclopedias, y textos de Esdras, Ageo y Zacarías.

  • Supongo que son datos suficientes para que usted acepte las fechas propuestas, ¿No es así, Yosef?

  • Le reitero que las fechas cristianas no son confiables, y en cuanto a las enciclopedias escritas por personas del pasado al servicio de la iglesia, tampoco lo son.

  • Puedo aceptar que dominaran los registros antiguos, pero sobre los historiadores modernos no tiene poder la Iglesia, y han podido rectificar esos datos.

  • Sí, ¿pero para qué lo iban ha hacer ahora? ¿A quién interesa hoy esta cuestión? Además, ¿les van a decir a la gente, que en el pasado, antiguos religiosos de prestigio les mintieron sobre las profecías que afectan a la fecha de la venida de Cristo?

  • En ese razonamiento tiene usted razón, no le voy a discutir, pero, ¿existen muchas personas que aman la verdad y que tienen derecho a conocerla?

  • Sí, y a cambio la dejan sin religión y pérdidas en este vasto mundo sin esperanza.

  • Si así fuera, los que verdaderamente aman a Dios lo seguirán buscando.

Durante todo este tiempo de la conversación, mi esposa se había mantenido callada. El debate era apasionante, de modo que estaba expectante para ver como se resolvía el problema de la semana anterior, donde no quedó bien parada la interpretación y aplicación de la profecía por parte de la organización.
Lo considerado este día le gustaba mas sin duda, porque señalaba algunas posibilidades de que la teoría cristiana al final estuviera acertada, pese al problema de no acertar en dos reyes. Era posible sin embargo, que las fechas claves de construcción del templo y murallas fueran correctas y por lo tanto la postura de que Jesucristo fuera el Mesías, tomaba fuerza.
Pero mi respuesta anterior, considerando como una posibilidad de que no fuera Cristo al fin y al cabo el personaje señalado por Daniel, le repugnaba. No quería entender que la situación actual era de jaque al Rey, y de que si no se salvaba el problema de los dos reyes fantasmas que incluye el cristianismo y la inexistente corregencia de Jerjes I con su padre Darío I, nuestra religión no sería la verdadera y por lo tanto, no procedente de Dios, y falsa. De modo que levantó su voz para decir:
  • Pero debe existir una religión verdadera establecida por Dios, y hemos visto que a pesar de algunos tropiezos históricos se llega a Cristo.

  • Nada de eso, fuerzan los datos para establecer a Cristo. Algún día, toda la humanidad abrazará la religión judía. ¡Mire!, a pesar de todos los cambios de textos y barbaridades que ha hecho el cristianismo con nuestra Biblia, la ha paseado por todo el mundo ¿No será que Dios lo ha querido así con este motivo?, contestó Yosef.

  • Tal vez, le dije. Es otra pregunta sin respuesta de momento, al fin y al cabo, el propio pueblo judío no acepta conversiones en masa. Aún, individuos aislados, tienen que tener un motivo especial para ser aceptados.

  • Ahora tiene usted razón. Es una esperanza para el final de los tiempos, pero vayamos al grano y veamos como la lista de sucesores de los Sumos Sacerdotes y de los descendientes de Zorobabel, coincidieron en número con la dinastía de los reyes persas.
    El libro de 1º Crónicas 3:19-24, cita seis generaciones de la línea familiar de Zorobabel, y en Nehemías 12:10 y 11, otra seis generaciones de descendientes de Jesua, lo que supone unos 180 años para ambas familias, si asignamos 30 años por cada nueva generación, abarcando aproximadamente el mismo tiempo que dura el periodo persa desde su regreso con Darío I.
    Respecto a que estas generaciones se extendieran hasta el final del reinado de Darío III, lo corrobora el historiador Flavio Josefo, que sitúa a Jadua, último de los citados por Esdras, como el sumo sacerdote cuando Alejandro Magno conquista Tiro y avanza sobre Jerusalén, en su guerra contra el imperio persa.
    De manera que si seguimos las generaciones de sumos sacerdotes y de los descendientes de Zorobabel, desde Ciro hacia abajo o desde Alejandro Magno hacia arriba, apuntan a Darío II como el que autoriza la construcción del templo, que queda concluido en su sexto año de gobierno, o sea en 417 a.E.C., nada menos que casi un siglo de diferencia con la fecha cristiana.
    La semana pasada, seguimos el orden cronológico descendente hasta Darío II, y ahora comprobamos, que si hacemos la cuenta en orden cronológico ascendente: Desde Darío III, último rey persa, que coincide con el sumo sacerdote Jadúa, nieto de Eliasib, contemporáneo de Nehemías que en el año 20 de Artajerjes II consigue autorización para la reconstrucción de la muralla, y trece años antes regresa Esdras con el tercer grupo de repatriados, y antes de este del regreso de Esdras se había reconstruido el templo en el reinado de Darío II.
    Luego, se confirma de nuevo, que el rey que autoriza levantar las murallas, es Artajerjes II en su vigésimo año de reinado, el 385 a. E.C., y esta fecha invalida la teoría cristiana de la profecía de las 70 semanas. ¿Dónde queda pues, su Mesías?

  • Esta bien, con relación a la cronología Bíblica, hay dos formas de analizarla, y tengo que reconocer que la suya es coherente con los datos que da Esdras y su enlace con la historia, pero los argumentos de la teoría cristiana, a la que faltan dos reyes podría estar acertada, de modo que puedo comprender porque este asunto lo dejaron en tablas.

  • No crea usted, se olvida que queda por ver la versión judía de esa historia de Daniel contada en forma de profecía.

Es evidente que haciendo el engarce histórico de la Biblia desde la derrota del último rey persa por Alejandro Magno, la teoría judía resultaba convincente, aunque el dato histórico del contacto del sumo sacerdote Jadúa con este rey a su paso por Israel, fuera de Flavio Josefo, historiador éste, que sus escritos han sido muy maltratados con interpolaciones y rechazados por muchos eruditos.
Unido a que el número de las generaciones de reyes del imperio persa desde Darío I, y las de las líneas de Sumos Sacerdotes de la familia de Jesúa y del gobernador Zorobabel, son similares, la teoría judía cobraba aún mucha más fuerza.
Con esto volvía el Rey Cristiano a estar en jaque, y la verdad, que sin piezas para cubrirlo ni casillas donde retirarse, la situación era límite. Por si fuera poco, Yosef estaba por sacar los proyectiles que le quedaban a su artillería.
  • Dejemos a un lado el tedioso análisis de fechas y veamos como los acontecimientos que se describen en Daniel 9:24-27, se cumplen en un período concreto de la historia, durante la guerra de los Macabeos contra Siria, cuando Israel consigue la independencia, después de haber estado durante varios siglos, bajo el yugo de Babilonia, Persia, Grecia y la dinastía Egipcia y Siria de los generales de Alejandro Magno.
    El libro de primero de Macabeos se introduce precisamente, relatando el desenlace final de Alejandro Magno y su imperio, dividido entre sus cuatro generales cuando éste encontró la muerte:

“De ellos (sus cuatro generales) brotó aquella raíz del pecado Antioco Epifane, hijo del rey Antioco, que estuvo en Roma como rehén y se apoderó del reino en el año 137 de la era de los griegos. Salieron de Israel por aquellos días hijos inicuos, que persuadieron al pueblo diciéndole: “Ea, hagamos alianzas con las naciones vecinas, pues desde que nos separamos de ella nos han sobrevenido tantos males; y a muchos le parecieron bien semejantes discursos, algunos del pueblo se ofrecieron a ir al rey, el cual les dio facultad para seguir las instituciones de los gentiles. En virtud de esto, levantaron en Jerusalén un gimnasio, conforme a los usos paganos; se restituyeron los prepucios, abandonaron la alianza santa, haciendo causa común con los gentiles y se vendieron al mal”. Mac 1:11 y 12.
  • Son los problemas descritos en Daniel 9:24, y señala al tiempo en que serían removidas “la iniquidad” del pueblo judío, que abandonando sus costumbres adopta las gentiles, incluso desechando la circuncisión, tan importante para este pueblo, la señal visible de su pacto con Dios, y “la prevaricación” de sus dirigentes apoyando en estos incumplimientos de la ley, al rey extranjero.

La historia sigue en 1 Mac 1:21 “El año 143, después de haber venido a Egipto, Antioco vino contra Israel, y subió a Jerusalén con un poderoso ejercito. Entró altivo en el santuario, arrebató el altar de oro, el candelabro de las luces con todos su utensilios, la mesa de la proposición, las tazas de las libaciones, las copas, los incensarios, la cortina , las coronas, y arrancó todo el decorado de oro que cubría el templo. Se apoderó asimismo de la plata, del oro y de los vasos preciosos, y se llevó los tesoros ocultos que pudo hallar, y con todo se volvió a su tierra.
Hizo entre su gente gran matanza y profirieron palabras insolentes. Un gran duelo se levantó en Israel y en todos sus lugares, y se lamentaron los príncipes y los ancianos; las doncellas y los jóvenes perdieron el vigor y padeció la belleza de las mujeres. Todos los novios entonaron lamentaciones e hicieron duelos los que se sentaban en el lecho nupcial. Se conmovió la tierra por las consternaciones de sus moradores, y toda la casa de Israel quedó cubierta de confusión”.
  • Hemos visto cómo destruye el templo dejándolo en ruinas y matando a muchos israelitas. Pues un par de años después envía Antioco un exactor y hace lo que dice en 1 Mac 1:32 y 33

“Pero de repente se arrogó sobre la ciudad causando en ella gran estrago y haciendo perecer a muchos del pueblo de Israel. Saqueó la ciudad y la incendió, y destruyó sus casas y los muros que la cercaban”.
  • Faltaba por cumplirse la predicción sobre la destrucción de la ciudad, y ahora, hemos visto que este Exactor enviado por Antioco remata la tarea destruyendo la ciudad y matando a muchos israelitas, cumpliéndose lo referido en Daniel 9:26 “el pueblo de un príncipe que viene destruirá la ciudad y el santuario”.
    Pero todavía quedan extremos de la profecía que continúan cumpliéndose:
    Inmediatamente después, Antioco publica un decreto de obligado cumplimiento por todas las naciones dominadas. En 1 Mac 1:45 y 46 dice como afectó a Israel:

“Por medio de mensajeros, el rey envió a Jerusalén órdenes escritas de que todos siguieran aquellas leyes, aunque fueran extrañas al país; que se suprimiese en el santuario los holocausto, el sacrificio y la libación; que se profanasen los sábados y las solemnidades”.
  • Como puede comprobarse, este libro de historia de los Macabeos, coincide hasta el mínimo detalle con el de Daniel, incluso las palabras usadas por ambos libros, “cesar el sacrificio y la oblación” Daniel 9:27. Pero queda más aún, en 1 Mac 1:27 dice:

“El día quince del mes de Casleu del año 145, edificaron sobre el altar la abominación de la desolación, y en las ciudades de Judá de todo alrededor edificaron altares”
  • La abominación que edificaron era Zeus, un dios pagano en el lugar de Yhave, para que le adorasen, es la peor de las abominaciones posible para este pueblo. ¡Obligarles a abandonar al Único Dios vivo y que en su lugar adorasen al dios de los paganos griegos, Zeus! No es de extrañar que a Daniel este dios le pareciera un “ídolo abominable”. Dan 9:27
    Posteriormente, el libro de Macabeos continúa explicando el levantamiento del pueblo impulsados por Matatias y sus hijos y consiguen restaurar el santuario, los sacrificio y holocausto en el año 148 de la era griega (1Mac 4: 51-59). Y al año siguiente, en el 149 de dicha era, muere Antioco el desolador. (1 Mac 6:16), cumpliéndose otro extremo referido en Daniel 9:27 “esto durará hasta que la consumación decretada se derrame sobre el desolador”.
    Podemos comprobar que desde el 143 al 149 hay siete años, o sea una semana de años, que en medio de la semana se hizo cesar el holocausto y la libación por decreto Antioco.
    Como hemos visto, todos los extremos de la profecía se cumplen con una exactitud pasmosa, porque en realidad no es una profecía, sino una historia registrada en los libros de los Macabeos y de Daniel. ¿Qué os ha parecido?

  • ¡Incuestionable!, le contesté a Yosef,

  • ¿Cómo es posible que el cristianismo intentará colar esta bola, con la prueba histórica de su cumplimiento tan evidente?, ¡ganas de hacer el ridículo! Bueno, pues ahora, ¿Qué les parece si leemos el comentario cristiano actual sobre esta profecía de Daniel?
  • Mejor, lo miro en las explicaciones incluidas al final de la Biblia, en mi ejemplar de la traducción Nacar Colunga:

“La profecía de las setenta semanas de años, dividido en tres períodos: a) una semana de años, hasta la aparición de Ciro, ungido príncipe en el año 539 a.E.C.; b) sesenta y dos semanas de años, que se cierran con la muerte de Onías III, sumo sacerdote asesinado por los asirios en el años 171 a.E.C. 2º Mac 4:30-38. Es el segundo ungido; c) la última semana de años, dividida en dos partes, pues a la mitad cesa el sacrificio y la oblación con la profanación del templo en el año 168 a.E.C., la abominación desoladora, en tiempo de Antioco IV Epifanes. 2º Mac 6:2; Mt 24:15”.
  • Efectivamente, aplica este pasaje de Daniel a esta historia que usted ha contado, ¡inaudito!

  • Esta versión católica de la profecía es similar a la judía: Contando a partir del 586 a.E.C. con la destrucción del templo y la destitución de Sedequías como rey, se cumplen las siete semanas, o sea los 49 años, en el 537 a.E.C. con el ungimiento de Zorobabel y el regreso de los repatriados de Babilonia. Las 62 semanas, o 434 años, desde que se inician las desolaciones descritas por Jeremías y Daniel, (Jeremías 25:1 y Daniel 1:1), a partir del primer años de Nabucodonosor en el 607 a.E.C. y el tercero de Joaquín, cuando lo somete a su gobernación, hasta el año 173 a.E.C. con el asesinato del ungido sacerdote Onías III por Antioco IV Epifanes, y en la semana restante, o siete años, se producen el resto de los acontecimientos: Se coloca a Zeus en el templo, destrucción de la ciudad y templo, interrupción de los sacrificios o rasgo constante, rebelión de los Macabeo y la muerte de Antioco IV Epifane.

Aquello significaba jaque mate al Rey, porque la historia de los sucesos ocurridos en aquel período, coincidía en todos los extremos con lo expuesto en el libro de Daniel como profecía. Entonces, ¿cómo ha sobrevivido el cristianismo a este intento de legalizar a Cristo con una falsa profecía de las Escrituras Hebreas?, parece que el judío tenía razón, escondieron el asunto y dejaron de hablar de él, porque al fin y al cabo, el personaje en cuestión, ha sido mundialmente aceptado y no necesita de ninguna prueba para sustentarlo.
Yosef siguió explicando acontecimientos de esa época y encajándolos con el libro de Daniel, y todas las piezas del rompecabezas se situaban en su sitio sin el menor esfuerzo, y concluyó diciendo que aquellas fechas están relacionadas con la fiesta de la Hanuká, en la que ellos celebran la liberación de la opresión de Antioco IV Epifane por los Macabeos.
Respecto al comentario en la traducción Nacar Colunga sobre el cumplimiento de la profecía de Daniel, el primer pensamiento que me vino a la mente fue que estos traductores católicos habían sido unos traidores, pero pensándolo bien, fueron honesto y en cualquier caso, inteligentes para no contradecir lo evidente. De todos modos, colgaron en el comentario la cita de Mateos 24:15 como prueba de que Cristo advirtió que algo parecido a esta historia iba a suceder en la época romana, y omitieron decir si el cristianismo dio otra interpretación a este asunto en sus orígenes.
Por otro lado, el escritor del evangelio de Mateo debía conocer esta historia tan próxima a su época, de modo que, ¿qué pretendió cuando escribió con relación al tiempo del fin esa alusión al texto de Daniel: “la abominación desoladora”? ¿Qué quiso decir con: “use discernimiento el lector? Nunca comprendí que quiso decir Mateo con esas expresiones, hasta ahora que he visto su cumplimiento anterior. Fue como si se me hubieran abierto las puertas del entendimiento: Quiso decir sin duda, que lo mismo que ocurrió en el tiempo de Antioco, sucedería cuando estuvieran en el tiempo del fin que hablaba Jesús, que la historia se iba a repetir en el mismo escenario pero con otros dominadores, los romanos, y que estos intentarían colocar sus ídolos dentro del templo y su adoración, impregnándolos de sus filosofías paganas.
Sin embargo a pesar de todo me había quedado la incertidumbre de cuál era realmente la fecha de reconstrucción del templo en la época de Esdras. Me preguntaba si los historiadores del pasado ordenaron los datos para favorecer a la religión que profesaban. Hay que tener en cuenta que desde que el cristianismo fue religión oficial del imperio, hasta después de la Inquisición, tuvo muchísimo poder y quienes quisieran sobrevivir tenían que advenirse a sus postulados, y los que quisieran prosperan debían favorecerlos. ¿Qué podía hacer yo para aclarar este rompecabezas de tantos siglos, que a nadie ha interesado corregir?
Por otro lado, si bien, el cumplimiento de la profecía de Daniel se corresponde con toda seguridad al período Macabí, porque coincide en todos sus extremos con esa historia, Yosef no pudo refutar adecuadamente que tanto Zorobabel como Jesúa estuvieran presentes en la escena cuando se terminó de construir el templo.
Por último, tampoco el texto ayuda a identificar perfectamente a los monarcas porque carecen del número ordinal, así que me quedaba por ver, si consiguiendo la cronología judía, podría, al menos, tener los datos históricos recopilados por ellos dentro de un orden lógico, para posteriormente conciliarlo con la historia.




LOS 245 AÑOS DE DIFERENCIA ENTRE LA CRONOLOGIA CRISTIANA Y LA JUDIA



Y me introduje en la maravillosa red de Internet, donde se puede acceder al conocimiento que tiempo atrás solo se encontraba en libro antiguos de las bibliotecas, y para eso uno debía vivir en una capital importante, o desplazarse hasta donde estuvieran ubicadas.
Cronología, era la palabra que empecé a buscar, e iban saliendo páginas con diferentes calendarios que aunque leí algunos por ser muy interesantes, no aportaban casi nada al estudio que quería realizar, necesitaba un orden cronológico del tiempo y no como distribuyeron el año diferentes culturas. De modo que seguí chequeando textos, pero yo quería datos de los judíos, así que busqué cronología judía, y encontré sus fiestas, sus creencias, pero nada de una cronología, hasta que por fin tuve suerte, y regresando a la página principal de un rabino, encontré la palabra cronología y allí estaba lo que necesitaba.
De cronología bíblica, solo conocía la que mi organización tenía publicada en una enciclopedia elaborada por ella, y que la presentaba como propia, pero cuando empecé a investigar en la red me encontré que coincidía con la del arzobispo James Ussher del siglo XVII. En ese momento comprendí que ellos habían adoptado esa misma cronología, retrasando algunos años la creación de Adán para que se ajustara a sus predicciones sobre 1914 y la fecha del fin del mundo que habían previsto para alrededor de 1975.
Otros grupos cristianos también utilizan las mismas fechas que Ussher, lo que simplificaba las cosas, porque para ver la versión cristiana solo necesitaba la cronología de éste Arzobispo, que situó la creación de Adán en 4004 a.E.C. 1
La versión judía sobre la cronología fue elaborada por el rabino Hillel del siglo IV, que calculó la creación de Adán para el año 3760 a.E.C. 2
La diferencia entre ambas cronologías es de 245 años, así que las uní en una tabla para analizarlas conjuntamente:


Pude comprobar enseguida, que el método que emplearon para contar el tiempo sus realizadores no fue el mismo, pero no se puede imputar a esa razón la desigualdad. El rabino Hillel elaboró su cronología siguiendo la línea de los patriarcas, jueces y reyes, y el arzobispo Ussher siguió ese camino solo cuando la Biblia no data un período en bloque, como esclavitud en Egipto, o la construcción del templo, evitando de este modo los problemas con el reinado de Saúl, que el libro de Hecho de los Apóstoles le asigna 40 años y el de primero de Samuel solo dos; la duración del periodo de jueces hasta Jesé el padre de David, o como hemos dicho, el tiempo exacto de estadía en Egipto.
Me sorprendió que el período mas largo, desde Adán hasta la destrucción de Jerusalén y su templo por Nabucodonosor, difería entre las dos cronologías solo 80 años, no tanto por el sistema empleado para contar, sino por la disparidad de criterios en la interpretación de los textos en tres sucesos:
El primero de ellos respecto al nacimiento de Abrán y su emigración a Canaán.
Para el judaísmo, Abran nace cuando Taré tiene 70 años de edad. Y para el cristianismo, Abran tiene 75 años de edad cuando se marcha de Harán dejando muerto y enterrado a su padre:
“Y Taré siguió viviendo setenta años, después de lo cual llegó a ser padre de Abrán, Nacor y Harán“. Gen. 11:26
El registro continúa con un breve relato de la vida de Taré, que junto con su familia abandona Ur de los caldeos en dirección a Canaán, pero este patriarca muere en el camino, mientras moraban en Harán a la edad de 205 años. Gen 11:27–32.
El Génesis, después de lo anterior, se centra en la vida del principal patriarca del pueblo de Israel, Abrán, retrocediendo al instante cuando se produce su primer contacto importante con Dios y recibe la promesa de llegar a ser una gran nación. Tras lo cual, continua:
“Y Abrán tenía setenta y cinco años de edad cuando salió de Harán. Así que Abrán tomó a Sarai su esposa y a Lot el hijo de su hermano y todos los bienes que ellos habían acumulado y las almas que habían adquirido en Harán, y procedieron a salir para ir a la tierra de Canaán”. Gen. 12:4 y 5.
Es cierto que la lectura continuada parece sugerir que Abrán se marcha de Harán cuando muere su padre, pero ambas cosas no son posibles, porque Taré vivió 205 años, y Abrán nació cuando su padre tenía 70 años de edad, luego debieron coincidir vivos durante 135 años.
Lo cierto es que Ussher se vio obligado a interpretar que Abrán se marchó de Harán después de la muerte de su padre, porque el libro de Hechos de los Apóstoles así lo indica, aunque por lo referido en Génesis resulte obvio, que Abrán dejó a su padre viviendo en Harán, que permaneció allí 60 año. Hec 7:4.
Así que para Hillel, avanzó en el reloj del tiempo entre padre e hijo 245 años, (70 años de Taré, mas 175 años de Abrán), mientras que para Ussher se había avanzado 305 años, (205 años de Taré, mas los 100 años del resto de la vida de Abrán). La diferencia entre los dos cálculos es de 60 años.
Y si en nuestro cuadro cronológico, usted suma de la columna de Ussher el tiempo del diluvio más el tiempo hasta el pacto con Abrahán, (1656 + 427) obtiene 2083 años. Y en la columna de Hillel siguiendo los patriarcas hasta el nacimiento de Abrahán y añadiéndole 75 años, (1558 + 390 + 75) obtiene 2023 años, lo que arroja la misma diferencia que hallamos anteriormente, de 60 años entre las dos cronología hasta este período.
La segunda diferencia de cinco años, se debe a la interpretación del tiempo de esclavitud en Egipto, pues Ussher guiándose por el texto del Apóstol Pablo en su carta a los Galatas, interpretó que los 430 años de estancia en Egipto y Canaán empezaban a contar inmediatamente después del pacto con Abrahán cuando este tenía 75 años, y terminó cuando el pueblo salió liberado y comenzó el éxodo por el desierto. Gal 3:17 y Ex 12:40.
Y Hillel siguió con la línea de patriarcas hasta la entrada de Jacob en Egipto, y después estimó en 210 años el tiempo de esclavitud, exactamente los años que faltaban para completar los 400 años declarados en Génesis 15:31.
Y la tercera diferencia de 15 años, se produce en el cálculo de la duración del reinado de los reyes, posiblemente porque Hillel consideró de 14 años la duración del reinado de Amasías incluido el tiempo que Jehoás el rey de las tribus del norte sometió a Judá, y Ussher lo estimó en 29 años. Parece que Ussher no tuvo en cuenta que Amasías fue derrotado por Jehoás y puesto en prisión hasta la muerte de este rey, y después, los judíos que recuperaron el gobierno de Judá, no lo restauraron a su trono, sino que hicieron rey a su hijo Azarías. 2º Reyes 14:1 y 2, 11-17 y 21.
Al final, aterrizan las dos cronologías en la destrucción de Jerusalén y su templo, por el general romano Tito, y la fecha cristiana es el 70 de nuestra era y la judía el 68 de nuestra era, por lo que la diferencia para este acontecimiento es solo de dos años.
¿Entonces si las cronologías se diferencian 245 años en total y tenemos localizado 80 años de la discordancia, a que se deben los restantes 165 años?
Pues esa acusable diferencia se encuentra localizada en los últimos seis siglos antes de nuestra era, y principalmente en el período de la dominación persa, precisamente donde se fundamenta la teoría cristiana sobre la fecha de la venida del Mesías Jesucristo.
¿Cuál de las cronologías es la acertada, o al menos la mas coherente con la Biblia y los datos históricos seglares? Para el estudio que estaba realizando, elegí los acontecimientos que nos interesa, convertí sus fechas a la era común, y los volqué sobre tablas independientes, para ver como se comportan las teorías cristianas y judías con sus propias cronologías:




Acostumbrado a las fechas propuestas por el cristianismo, las de esta cronología judía me parecían disparatadas, aunque pronto comprobé que los escritores judíos utilizaban indistintamente las fechas de su cultura y las consideradas como exactas por la sociedad actual.
Sin embargo, para llegar a la situación ideal de una sola línea del tiempo en ambas cultura, que evita las contradicciones respecto al tiempo cuando sucedieron los acontecimiento históricos, algunos proponen otras fechas para los hechos narrados en la Biblia, aunque en realidad, lo que hacen es efectuar ajustes, acortando unos períodos y alargando otros, para finalmente adaptarse a las fechas de los historiadores modernos en las épocas mas cercanas del destierro en Babilonia, la dominación persa y la romana.
Por este motivo, es posible encontrar autores que sitúan la salida de Egipto alrededor de 1200 en lugar de 1313, fecha esta última trasmitida por tradición en el judaísmo, pero después acortan el período de jueces situando a Salomón próximo al año 1000, y a partir de aquí resulta más fácil acomodarse a las fechas de uso general. En verdad, es cierto que el período de jueces es más corto de lo propuesto en las dos cronologías que vamos a considerar, porque estos jueces gobernaban sobre una determinada tribu, a la vez que otros jueces sobre otras, pero la tradición cristiana y judía los consideraron consecutivos, como si cada uno de ellos gobernara toda la nación.
En cualquier caso, si realizan el ajuste anteriormente señalado, después alargan el tiempo de esclavitud en Egipto a los 430 años enunciados en Génesis, desde la entrada del patriarca Jacob, o bien desde su hijo José, y aunque esto parece también más exacto que lo propuesto por ambas cultura de considerarlo desde la salida de Abrahán de Harán, al final la longitud de los años de su cronología es la misma, y no alterar la fecha de su calendario actual.
Así que como esta tendencia moderna del judaísmo no me servía para mi estudio y en definitiva, tampoco alteran la diferencia que existe entre ambas, decidí realizarlo con su cronología tradicional, mantenida inalterable, como ya dijimos desde el siglo IV de nuestra era.
Los autores cristianos también juegan con la fecha de la salida de Egipto para paliar en ese período los defectos de su cronología, aunque suelen preferir el año 1513 para el éxodo. Con estos doscientos años de incremento sobre la judía, (1513 – 1313), enjuga casi toda la diferencia entre ambos calendarios. Claro esta, que el cristianismo estableció su era a partir del nacimiento del Mesías Jesús, y los 4004 años anteriores no afectan a su calendario actual.
La cuestión de todos modos, no es simplemente encontrar los puntos donde se divorcian las cronologías y la interpretación de los textos bíblicos implicados, sino que debía avanzar un paso más para ver que percepción del tiempo tenían en la antigüedad, si verdaderamente para cuando nace el cristianismo existían estas discrepancias, o se originaron con posterioridad. Para conseguir este objetivo, lo mejor es el análisis de las cronologías tradicionales por ser las más antiguas, así que decidí continuar con este criterio para la comparación de los periodos de dominación de Babilonia hasta la de Roma.
La dependencia de Israel del imperio romano está bien datada en las dos cronologías, con una pequeña diferencia de dos años. El problema esta en el período que transcurre desde la destrucción del primer templo de Jerusalén por los ejércitos babilonios de Nabucodonosor, hasta las dinastías Asmoneas y Herodianas, o dicho de otro modo, hasta el principio de nuestra era.
Lo primero que pensé, puesto que por el final de la lista que les estoy exhibiendo son prácticamente coincidentes, fue que Ussher tuvo la ventaja de escribir 13 siglos después que Hillel, y pudo ajustar su cronología a los conocimientos modernos de su época: Contaba con el calendario actual, el estudio de Dionisio el Exiguo que estableció el comienzo de la era cristiana, el día juliano de nuestra cronología que descubrió Escaligero y permitió situar los acontecimientos históricos en orden cronológico, y el sistema de contar antes de Cristo o después de Cristo que ideó el venerable Beda.
No obstante, Hillel escribió en época mucho más cercana a los acontecimientos, sobre la historia de su propio pueblo, sin necesidad de encajar sus datos con las historias de otras naciones, en muchos casos, casi míticas, plagadas de personajes legendarios perdidos en el tiempo, o semidioses como Rómulo y Remo. ¿Quién por tanto contó mejor el tiempo?
Si analizamos los años que transcurren desde la destrucción de Jerusalén por Nabucodonosor, hasta la caída de Babilonia, la cronología de Hillel asigna a este período 52 años, y la de Ussher 48 años, solo 4 años de diferencia, por lo que la gran diferencia se encuentra en el período Persa, que el cristianismo y la historia seglar le da una longitud de 209 años mientras el judaísmo lo determina en 60 años, período este muy inferior.
Para resolver la incertidumbre que estamos analizando, necesitaba la secuencia de reyes babilonios y persas, así que inserté una tabla con estas dinastías, y releí los pasajes que las describen:
PERIODO BABILONIO


PERIODO PERSA




Veamos pues estos períodos de la historia según tres escritores de la Biblia:


1º) PERIODO BABILONIO SEGÚN JEREMÍAS:


El relato de Jeremías sobre este período lo pedemos leer en el libro que lleva su nombre y en el segundo de los Reyes.
La dominación de Babilonia sobre Judá comienza cuando Jehoiaquín está en su cuarto año de gobierno y Nabucodonosor en su primero. Jer. 25:1.
Jehoiaquin acepta en principio el vasallaje impuesto por Nabucodonosor, pero tres años mas tarde se rebela contra él, pues de todos modos, no reciben protección de este imperio sobre otros pueblos y tienen que soporta la presión de los caldeos, asirios, moabitas y ammonitas, que los someten a continuos ataques que deben contrarrestar con su ejercito por la falta de control de Babilonia, hasta que ocho años mas tarde fallece y le sucede su hijo Joaquín. 2º Reyes 24:1-6
Tres meses más tarde, Nabucodonosor vuelve contra Jerusalén; sitia la ciudad, se apodera de los tesoros del templo, apresa a Joaquín, y se lo lleva cautivo junto a un gran número de deportados, principalmente de la nobleza, dejando como rey a su tío Sedequías. 2º Reyes 24:8-17.
Pero las condiciones no debieron cambiar de forma significativa, pues Sedequías también se rebela contra Nabucodonosor, provocando que los babilonios regresen, sitien de nuevo la ciudad edificando un muro de asedio que duró dos años aproximadamente. Cuando el hambre era grave en la ciudad, los soldados y el rey Sedequías, que para entonces lleva once años gobernando y transcurre el decimonoveno de Nabucodonosor, logran salir de la ciudad y huyen, pero los babilonios los alcanzan y después volvieron contra Jerusalén, destruyen la ciudad y su templo, matan a los hijos de Sedequías, y a éste lo ciegan y se lo llevan a Babilonia junto con otro número importante de deportados. 2º de Reyes 24:18-25:11.
Jeremías termina su relato contando otros sucesos posteriores a la destrucción de Jerusalén, y conoce esta historia de la dominación babilónica, hasta que muerto Nabucodonosor veinticinco años mas tarde, su hijo Evil-Merodac, libera a Joaquín de la prisión, y le deja vivir en libertad, pero como deportado en Babilonia. 2º de Reyes 25:27
El último acontecimiento importante de esta historia, la destrucción de Jerusalén y su templo efectuada por los babilonios en el año décimo noveno de Nabucodonosor, es importantísimo para el estudio que estamos realizando, porque servirá como punto de partida para encontrar la fractura entre las dos líneas cronológicas. Aquí se encuentran claramente los 163 años de diferencia que buscamos, pues Para Usser y la historia seglar moderna, esto sucede en el año 586 a.E.C., y para Hillel en el 423 a. E.C.



2º) PERÍODO BABILONICO SEGÚN DANIEL:



Como sabemos el pueblo de Israel tiene prohibido representar a Dios con imágenes talladas, y cumplen hasta un grado tan elevado este mandamiento, que ni siquiera representan con estatuas ninguno de sus personajes históricos, y hasta sus únicos símbolos visibles, como el arca con los querubines o la serpiente de cobre que elevó Moisés, desaparecieron de su entorno para siempre. Sin embargo, este libro que como ya dijimos presenta su historia en forma de profecías, representa los acontecimientos repletos de imágenes esculpidas con palabras.
A través del sueño de Nabucodonosor sobre una gran imagen, se representan las potencias del mundo antiguo que les sucedería. Por supuesto, este rey no sabe interpretar sus sueños, y decide preguntar el significado a sus adivinos, pero sin referirles el sueño, ellos deberán adivinar que ha soñado y después decirles la interpretación. La cosa resulta embarazosa, porque es obvio que el monarca piensa que si les revela el sueño le colocarán una interpretación y se quedará con la incertidumbre de que le han mentido, llegando ha amenazarlos de muerte si no le hacen saber las dos cosas. Algo tan irrazonable ningún rey había solicitado jamás, entonces aparece Daniel, le adivina el sueño y lo interpreta. Dan. 2:38-40
Daniel le revela que tres reinos le sucederían en la escena de aquel mundo antiguo, y aunque aquí no dice sus nombres, mas adelante, concretamente en los capítulos del ocho al once los menciona: Medo Persia, Grecia y el imperio Sirio de la dinastía Seleucidas.
La dinastía de reyes babilonios desde Nabucodonosor, duró 66 años según la historia seglar, dato que parece revelar también el libro de Daniel cuando describe en el capítulo tres una imagen que representa a la gobernación de Babilonia cuyas dimensiones son de 60 codos de altura por 6 de anchura.
El siguiente rey que menciona Daniel es el último de esa dinastía que gobierna en Babilonia, Belsasar, identificándolo como un hijo de Nabucodonosor, si bien puede tratarse de un descendiente más lejano, tal vez un nieto, que no permanece en el trono mucho tiempo porque le matan al principio de su reinado durante una fiesta que celebró con mil de sus grandes. Dan. 5:1-4
Durante la fiesta, se le comunica que su reino se ha acortado y Darío el medo lo mata y se queda gobernando en su lugar, concluyendo de este modo con la dominación babilónica sobre el pueblo judío, según se registra en este mismo capitulo de Daniel versículos 30 y 31:
“En aquella misma noche Belsasar el rey caldeo fue muerto, y Darío el medo mismo recibió el reino, cuando era de unos sesenta y dos años de edad”.
Belsasar, es mencionado por Daniel hasta su tercer año de gobierno. Dan 8:1 Así que los reyes mencionados por Daniel para esta dinastía babilónica son: Nabucodonosor que gobernó 43 años y Belsasar 3.



3º) DEL PERIODO BABILONIO SEGÚN ESDRAS:



Esdras cuenta la misma historia que leímos a Jeremías, pero añade un detalle importante respecto a los herederos de Nabucodonosor, al mencionar que fueron varios hijos sin precisar sus nombres, quienes gobernaron hasta completar 70 años:
“Además, a los que quedaron de la espada se los llevó cautivos a Babilonia, y llegaron a ser siervos para él y sus hijos hasta que la realeza de Persia empezó a reinar; para cumplir la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo pagado sus sábados. Todos los días de yacer desolada guardó sábado, para cumplir setenta años”. 2º Crón. 36:20 y 21,

De las tres versiones de la misma historia de la época Babilónica, podemos sacar las siguientes conclusiones:

1. Jeremías profetisa 70 años de desolaciones, aunque no sobrevive para ver su completo cumplimiento, y registra desde su comienzo para el cuarto año de Jehoiaquín o primero de Nabucodonosor, hasta el año 37 de cautiverio de Joaquín liberado de la prisión por Evil Merodac, en el primer año de reinado de este rey. Así que su relato sobre este período abarca 44 años (43 de Nabucodonosor y 1 de Evil Merodac).

2. Daniel parece indicar 66 años para Babilonia aunque solo cita a Nabucodonosor y su descendiente Belsasar hasta su tercer año de reinado en una visión del capitulo ocho, pero puede que cite al primero y último rey de esa dinastía, y entre ellos gobernaran otros descendientes, o puede que el registro de Daniel se limite a dos reyes que tuvieron especial importancia con respecto al poder de Babilonia sobre su pueblo, y la dinastía de reyes babilónicos continuaron gobernando otros territorios del imperio en decadencia, durante el resto del tiempo que perduró la conquista persa.

3. Esdras indica que sirvieron a los reyes babilonios durante 70 años. No obstante, al igual que los dos escritores anteriores, tampoco hace la cuenta detallada de estos reyes.

4. En la cronología de Hillel, desde la destrucción del primer templo de Jerusalén hasta la caída de Babilonia, transcurren 51 años (423-372), a los que sumado los 19 que transcurren desde que Nabucodonosor somete a Jehoiaquin, hasta dicha destrucción, abarca los 70 años de la profecía de Jeremías.

5. La cronología cristiana asigna desde la destrucción del templo hasta la caída de Babilonia 47 años, (586-539), a los que sumado los 19 años que llevaba en el poder Nabucodonosor cuando efectuó dicha destrucción, completaría 66 años de dominación Babilónica, cifra que encaja perfectamente con el tiempo de Daniel.

6. Por otro lado, la historia seglar recoge cuatro reyes a partir de Nabucodonosor, y pone fin a esta dinastía con Nabonido, 21 años mas tarde de la muerte del primero. Y la Biblia solo registra los nombres de tres monarca; dos según Daniel, (el primero y el último), Jeremías cita uno intermedio, Evil-Merodac; pero Esdras varios hijos sin precisar sus nombres, concluyendo la dominación babilónica cuando Darío Medo sucede a Belsasar según Daniel o cuando comienza a gobernar en Babilonia la realeza de Persia según Esdras.

Estos pensamientos nos pueden llevar a la conclusión de que Babilonia y Persia gobernaron parte del mundo al mismo tiempo durante cierto período, y que la potencia persa comenzó antes de lo indicado por la historia seglar, o bien es el imperio babilónico el que se adentra en la época de Persia.
En cualquier caso, lo cierto es que para este período de hegemonía babilónica, las dos cronologías son casi idénticas, con una discrepancia entre ellas de solo cuatro años, que parece producirse de nuevo por seguir criterios diferentes. Parece que el cristianismo se guió del libro de Daniel y el judaísmo del de Esdras.



4º) PERÍODO PERSA SEGÚN DANIEL:



Para el período persa buscamos la diferencia de 149 años entre ambas cronologías, porque el cristianismo determinó su longitud en 209 años (539-331), y el judaísmo en 60 años, (372-313), según podemos comprobar en nuestro cuadro cronológico.
El cristianismo y mi religión muy especialmente, explican que Medo Persia fue una potencia binaria que arrebató la hegemonía a Babilonia, y es cierto que la Biblia la cita juntas en el capítulo ocho del libro de Daniel, representada por un carnero de dos cuernos. Sin embargo, parece como si se hubieran fundido voluntariamente en una sola nación o Media fue engullida rápidamente por Persia, porque después de la caída de Babilonia solo se cita un rey medo de muy corta duración, y todos los demás fueron persas.
Cuando se tiene conceptos previos en la cabeza debido a las enseñanzas que hemos recibido desde niño, la lectura suele estar condicionada y es muy difícil cuestionarlos, pero en mis reuniones con Yosef las cosas no cuadraban y esto me obligó a releer y reflexionar en los pasajes del libro de Daniel.
Para empezar, a Nabucodonosor en el capítulo dos, Daniel le dice que le sucedería un reino inferior al suyo. Esto solo puede entenderse de dos modos: El siguiente reino sería inferior en tiempo y territorios dominados, o bien que dominara al pueblo de Daniel por un período de tiempo más corto. Ambas condiciones no las cumple Persia según la historia y Ussher, porque dominó 209 años y abarcó mucho más territorio que Babilonia, aunque si las cumple según la Biblia y Hillel, como veremos más adelante.
Entonces recordé que al último rey babilónico, Belsasar, Daniel le dijo cuando le interpretó una escritura que apareció en la pared durante la celebración de una gran fiesta, que su reino sería dividido y dado a los Medos y a los Persas (Daniel 5:28). Estaba claro que si la potencia fuera Medo Persia, el reino no sería necesario dividirlo, se lo anexionarían completo. Así que Media se quedó con una parte del territorio y Persia otra.
No obstante el único rey Medo que menciona Daniel como gobernante de Babilonia es Darío el Medo, que reina solo un año, y a continuación predomina Persia comenzando por Ciro.
Así que como habíamos visto, la dominación de Babilonia termina cuando Darío el Medo asesina a Belsasar, rey heredero de Nabucodonosor y le arrebata el trono. Darío tenía entonces 62 años de edad, y se le identifica como hijo de un tal Asuero. Dan. 9:1:
Daniel con el estilo profético indicado anteriormente, relata en los capítulos 7 al 9 de su libro la secuencia de imperios que se iban a suceder hasta las setenta semanas que terminarían en tiempos de Antioco IV Epifane.
Como los capítulos 7 y 8 cuenta la misma historia en paralelo pero con distintos símbolos, nos vamos a limitar a los capítulos 8 y 9 para repasar esta historia.
Primero relata la visión de un carnero que domina la tierra, al que le sigue un macho cabrío que derrotaría al carnero y de él saldría un cuerno pequeño que sería la potencia siguiente, pero Daniel no nos deja adivinar a que reinos se esta refiriendo, y él mismo explica la interpretación:
“El carnero que tú viste que poseía los dos cuernos representa a los reyes de Media y Persia. Y el macho cabrío peludo representa al rey de Grecia; y en cuanto al gran cuerno que estaba entre sus ojos, representa al primer rey. Y puesto que ese fue quebrado, de modo que hubo cuatro que finalmente se levantaron en lugar de él, hay cuatro reinos de su nación que se pondrán de pie, pero no con su poder” Dan 8:20-22.
Ni que decir tiene, que la siguiente potencia a Persia fue Grecia con Alejandro Magno, quien muy pronto muere y su reino se lo reparten entre cuatro de sus generales: Casandro se queda con Macedonia y Grecia, Lisimaco con Asia menor y Tracia, Seleuco I Nicator con Mesopotamia y Siria, y Tolomeo Lago con Egipto y Palestina.
De estos cuatro imperios, dos de ellos serán los predominantes, aunque Daniel se centra en el de Seleuco I Nicator de donde descenderá Antioco IV Epifane, el impío que causaría a su pueblo tantos males y termina explicando como este rey de fiero semblante, actúa contra su pueblo, “el pueblo hecho de los santos” y contra su Dios, “el Príncipe de príncipes”, y como, al final será muerto, “quebrado”. Dan 8:23-26.
Y que en “dos mil trescientas tardes y mañanas”, referidas en el versículo 14, el lugar santo será puesto en su condición correcta, o sea, que el templo, la ley y el servicio a Dios sería restaurado en 1150 días, (2300/2 = 1150 días, casi tres años), acontecimiento que se produce después de la revuelta de los Macabeos encabezada por Matatías, cuando su hijo Judas que venció a Lisias en Bethsura ocupó Jerusalén, purificó el templo y lo dedicó de nuevo a Dios, el mismo día y mes pero tres años después de la profanación de las tropas de Antioco, según lo indica Macabeos 4:57 y 58:
“Fue muy grande la alegría del pueblo por haber borrado el oprobio de los gentiles. Finalmente mandaron Judas y sus hermanos y toda la asamblea de Israel celebrar los días de la renovación del altar a su tiempo, de año en año, por ocho días, desde el veinticinco del mes de Casleu con alegría y regocijo”.
Posteriormente el relato histórico de Daniel se centra en explicar con todo tipo de detalles, los hechos acaecidos durante las setentas semanas del referido tiempo de Antioco IV Epifane, que analizamos en el capitulo anterior “La ventaja del rival”. Dan. 9:24-27.
Hasta aquí, Daniel ha relatado toda la historia que transmite en su libro, pero le añade los capítulos 10 al 12, para describir con mucho mas detalles la misma historia, y regresa sobre sus pasos al punto donde comienza el reinado de Ciro, para avanzar desde allí por el período de Grecia y los dos imperios predominantes que surgieron de los cuatro generales de Alejandro Magno, que denomina rey del norte y del sur, y finalizar de nuevo con Antioco IV y la victoria del pueblo judío sobre esta dominación gentil.
Se sitúa Daniel en el año tercero de Ciro, en esa visión y contempla a un hombre vestido de lino, al que no puede mirar cara a cara como le pasó a Moisés en Sinaí, y es fortalecido por un Príncipe al que denomina con el nombre de Miguel. Dan. 10:13.
El hombre de lino informa a Daniel, que el Príncipe de Persia le había retenido 21 días, lo que tal vez sugirió al cristianismo, que puesto que existen textos bíblicos que da el valor de; “un día es para Dios como mil años”, (2ª Pedro 4:8), para seres inferiores a él pero superiores al hombre debieron ser cada “día una década”, y esta oposición de 21 días la interpretaron como 210 años.
Vea el recuadro de Dinastía de reyes Persas y calcule desde el 539 asignado a Ciro, hasta el 331 de Darío III, ambos inclusive, y obtendrá la cifra de 209 años de la dominación persa, pero la medida pudo ser otra porque en ningún lugar se dice cuanto valen esos días, y tomando el valor 3 por 1, obtendrá 63 años que es la duración aproximada de ese período en la cronología de Hillel:
El interlocutor de Daniel, el hombre vestido de lino, pasa a referirle el motivo de su visita:
“No obstante, te informaré las cosas apuntadas en la escritura de la verdad, y no hay nadie que resulte fuerte conmigo en estas cosas sino Miguel, el príncipe de ustedes.
Y en cuanto a mí, en el primer año de Darío el Medo me puse de pie como fortalecedor y como plaza fuerte para él. Y ahora lo que es verdad te informaré” (Dan 10:21-11:2).
Como podemos comprobar en la lectura, Daniel no cambia de interlocutor. Todavía se encuentra en plena comunicación con el hombre vestido de lino, en el tercer año de Ciro, cuando le informa de los acontecimientos que van a suceder, y observe que hace una referencia al pasado inmediato, o sea, a un rey antes de Ciro, Darío el Medo. ¿Quiere recalcar que Ciro reemplazó a éste Darío y por lo tanto fueron contemporáneos? ¿Quizás gobernaron al mismo tiempo el imperio arrebatado a Babilonia hasta que se impuso definitivamente Ciro?
¿Pero quién era este Darío Medo que gobernó Babilonia solo un año? El cristianismo y la historia seglar no han logrado identificarlo, aunque existen muchas teorías que le asignan nombres de otros reyes de aquella época. Conocerlo nos ayudaría a situar bien, en la historia de Israel a Ciro, y sabríamos desde donde comenzar la cuenta de los reyes persas.
Sin embargo, a Ciro si presumen de tenerlo bien identificado como Ciro II El Grande, el primero de una larga lista de reyes, pero del que habla Daniel, restan tres reyes para terminar la hegemonía persa, y a Ciro El Grande le continuaron otros nueve monarcas que dominaron algo mas de dos siglos la escena mundial. Además la duración de esta dinastía debía ser de inferior tiempo según lo predicho por Daniel.
Este Darío Medo que coincide con Ciro, debe ser contemporáneo de Darío II persa, según se deduce, por lo que sigue diciendo este hombre vestido de lino:
“¡Mira! Todavía habrá tres reyes que se pondrán de pie por Persia, y el cuarto acumulará más grandes riquezas que todos los demás. Y tan pronto como se haya hecho fuerte en sus riquezas, levantará todo contra el reino de Grecia” (Dan 11:2)
Se le informa a Daniel, que restan tres reyes por Persia, luego sin lugar a dudas el rey actual en Persia es Darío II y nos lo presenta unido a Ciro, como dos eslabones inseparables de la cadena de reyes Persas. ¿Qué debemos entender, qué Darío II y Ciro gobernaron al mismo tiempo? ¿O Daniel da un salto en el tiempo dentro de la misma conversación con el hombre de lino de más de 116 años, saltándose los cuatro monarcas que hay entre ellos según la historia seglar? No es razonable deducir que el escritor de Daniel viviera todos esos años, mas los 66 de Babilonia, ni que de este salto tan grande con el mismo interlocutor, sino que nos indica con exactitud el lugar donde se encuentra en la corriente del tiempo. Nos sitúa en un año de la historia que siendo tercero de Ciro, restan tres reyes para que termine la hegemonía persa.
El último rey al que se refiere el profeta debe cumplir tres condiciones:

  • 1. Acumular más riqueza que todos los demás.

  • 2. Lanzar todos sus ejércitos y recursos contra Grecia

  • 3. Ser el último de la línea de reyes persas con hegemonía sobre Israel


Según algunos exegetas este tercer rey es Jerjes I, hijo del rey persa Darío el Grande (Darío Histaspes). Su gobierno se extendió sobre 127 distritos jurisdiccionales, que iban desde la India hasta Etiopía y mantuvo una guerra importante contra Grecia, si bien terminó siendo derrotado y repelido en batallas como la de Salamina y Platea. Las dos primeras condiciones de riqueza y guerra contra Grecia, es cierto que pueden aplicarse a Jerjes I y a otros reyes persas, pero no fue el último de esa línea genealógica que dominó el mundo.
Por otra parte, el enunciado de la profecía lo cumple mejor Darío III, que es el último de esa dinastía que dominó sobre Israel, acumuló muchas riquezas como todos y lanzó todo contra Grecia porque reclutó un ejercito de mas de cuatrocientos mil hombres para luchar contra Alejandro Magno, y se mostraba tan seguro de su victoria que se llevó a la campaña de la guerra de Issos, a su mujer su madre y sus tres hijos, sin embargo tuvo que huir precipitadamente dejando abandonada a su familia. Después quiso negociar su recuperación ofreciéndole diez mil talentos, el Asia anterior hasta el Eúfrates y la mano de una de sus hijas, pero sin la dama en el tablero no estaba en condiciones de solicitar tablas. Esta situación condicionó a Darío III para luchar contra Alejandro Magno, y terminó siendo derrotado y asesinado.
¿Qué edad podría tener Daniel para cuando recibe esta visión? Su libro comienza cuando él siendo un joven vive como uno de los cautivos en Babilonia, en el primer año de Nabucodonosor, y un año después, cuando le interpreta la visión de la imagen referida en el capitulo dos, el Jefe de la Guardia de corps, lo presenta como un hombre físicamente capacitado, y sobrevive hasta el comienzo del reinado de Darío el Medo y Ciro, a los que si faltan tres reyes para finalizar esa dinastía, deben ser contemporáneos de Darío II Persa, según la lista de reyes actual. (Daniel 1:1-3; 2: 25; 9:1; y 10:1).
Esto supone que para la historia seglar habría vivido más de 180 años, lo que resulta imposible para una persona. Es evidente, que para este escritor mucho más cercano que nosotros a los hechos narrados, Nabucodonosor y Darío II estuvieron más próximo en el tiempo que lo indicado por la historia seglar. Además, estimó inferior en tiempo a Persia, porque no era posible que la hubiera considerado inferior en extensión de territorios dominados, puesto que conoce la división del imperio en 120 satrapías, muy superior al de Babilonia. Dan 6:1
Si para este escritor del siglo II a.E.C., en el período babilónico hubieron dos reyes (Nabucodonosor y Belsasar), y 4 en el persa (Ciro, y tres mas sin especificar). ¿No indica esto también, qué el conocimiento de la historia seglar en aquel tiempo era distinto del nuestro?
Hillel, con los conocimientos de la historia de su tiempo, también consideró mas corto el período persa, y su cronología le asigna solo 60 años de duración.



5º) EL PERÍODO PERSA SEGÚN ESDRAS:



Dejando atrás el período Babilónico, Esdras comienza esta historia aludiendo al gran Decreto Imperial de Ciro para que regresen los cautivos a sus países correspondientes, si bien, solo lo aplica al pueblo de Israel. Esd. 1:2.
Después cuenta como el monarca persa permite el regreso de un pequeño grupo comandado por Sesbasar, príncipe descendiente de Joaquín (1º Crónicas 3:17), con los utensilios del templo que fue robado por Nabucodonosor. Esd. 1:5-11
Poco después regresa un gran contingente de exiliados comandados por un bisnieto del rey Joaquín, Zorobabel, “un solo grupo, que era de cuarenta y dos mil trescientos sesenta, aparte de sus esclavos y sus esclavas, los cuales eran siete mil trescientos treinta y siete; y tenían doscientos cantores y cantoras. Sus caballos eran setecientos treinta y seis, sus mulos doscientos cuarenta y cinco, sus camellos cuatrocientos treinta y cinco, sus asnos seis mil setecientos veinte”.
Construyen el fundamento del templo y el resto ya lo conocen porque se explicó en el capítulo anterior “La ventaja del rival”. De todos modos se cita para más facilidad los textos discutidos sobre la secuencia de reyes persas, Esdras 4:4-7:
“Ante eso, la gente de la tierra estuvo continuamente debilitando las manos del pueblo de Judá y desanimándolos de edificar, y alquilando consejeros contra ellos para frustrar su consejo todos los días de Ciro el rey de Persia hasta el reinado de Darío el rey de Persia. Y en el reinado de Asuero, al comienzo de su reinado, escribieron una acusación contra los habitantes de Judá y Jerusalén. También —en los días de Artajerjes— Bislam, Mitrídates, Tabeel y los demás de sus colegas escribieron a Artajerjes el rey de Persia, y la escritura de la carta fue escrita en caracteres arameos y traducida al lenguaje arameo.”
Discutíamos en el capítulo anterior si Asuero y Artajerjes eran reyes comprendidos entre Ciro y Darío o posteriores, pero en realidad se nos pasó considerar la posibilidad más razonable, que registrara los problemas en orden de importancia.
Así Esdras contó que desde Ciro a Darío les importunaron mientras construían, que anteriormente, con Asuero, protestaron contra los habitantes de la ciudad por el regreso de deportados; cuando gobernaba Artajerjes impidieron la construcción mediante una reclamación escrita y finalmente con Darío se concluye la construcción del templo.
Una lectura detenida del texto, nos puede hacer ver como realmente se sucedieron los hechos:
Ciro autoriza el regreso de un pequeño grupo comandado por Sesbasar con los tesoros del templo que se llevó Nabucodonosor.
Pronto desaparece Ciro de la escena y es Asuero el que asume la tarea de consolidar la conquista de Babilonia, mientras los judíos se encontraban a la expectativa del desarrollo de la contienda, aunque la victoria total tardaría algunos años.
En Jerusalén y Judá, sus habitantes, muchos de ellos samaritanos y tal vez gentiles, que no tenían familiares cautivos, agitados por la posibilidad del regreso de aquellos judíos que podían desposeerlos de propiedades y viviendas que pertenecieron a los padres o abuelos de los desterrados, produjeron sin duda muchas controversias, y realizaron las primeras protestas durante el reinado de este rey.
Por otro lado, también es lógico pensar que mientras imponía su hegemonía Persia, los judíos fieles a su Dios y a sus costumbres, estuvieran realizando el doble trabajo de reclamar a sus familiares deportados e intentar reconstruir el templo para su servicio a Dios.
Como quiera que fuera este conflicto que Esdras no se detiene a explicar, con este gobernante, no dice que acusaron a los repatriados, sino a los habitantes de Jerusalén.
Que con Asuero no se produjo el regreso de los judíos a su tierra, lo corrobora un libro entero de la Biblia, el libro de Ester. Una especie de novela sobre los deportados por Babilonia que relata como una hermosa israelita, ayudada por su sabio tío Mardoqueo de la tribu de Benjamín, se casa con Asuero y libra a su pueblo de un genocidio programado por los enemigos de los judíos. Si este Asuero hubiera dejado marchar a los judíos, este libro lo hubiera relatado.
Durante el gobierno de Artajerjes, mentalizada la población y resignado los opositores, dejó salir al contingente que puso el fundamento del templo, pero se envalentonaron y reparaban también las murallas, propiciando las protestas de sus opositores favorables a Artajerjes y le escribieron una carta diciéndole: “Los que vinieron de ti acá están edificando”. Esto indica que vinieron con su autorización durante su reinado, y el versículo siete vuelve a mencionar a Mitridates, su tesorero, que es uno de los que le informan, para que el rey detenga las obras por el peligro de que aquellos judíos rebeldes se fortificaran. Por otro lado, entre la fecha de la liberación emitida por Ciro 539 a.E.C. hasta el primer año de Artajerjes 464 a.E.C., hay muchos años para que aquellos constructores fueran los mismos que supuestamente liberó Ciro, por lo que es mas razonable pensar que con este Artajerjes se produjo el regreso del segundo grupo de deportados, comandados por Zorobabel, y del tercer grupo, a cargo de Esdras en el séptimo año de este rey, tal como indican en su escrito los opositores.
Mas tarde, consolidada la situación política respecto a los judíos que vivían en Jerusalén, autoriza en su año veinte de reinado, que regrese Nehemías para reparar las murallas de la ciudad, y fortificarla contra posibles ataques enemigos, terminándose la obra en 52 días.
Después de Artajerjes, el registro histórico continúa con Darío, quien autoriza la continuación de las obras de reconstrucción del templo, que se termina para el sexto año de su reinado.
Tampoco Esdras menciona tanto reyes persas como la historia seglar. Solo habla de Ciro, Asuero, Artajerjes y Darío, por lo que podemos decir con toda seguridad, que para Esdras el período persa es inferior al de la historia actual.
Además, si tratamos de calcular la duración por lo referido en los libro de Esdras, observamos, que para Ciro parece citar un corto tiempo de dominación sobre su pueblo, talvez 3 años como indica Daniel (Dan. 10:1), para Asuero es difícil de determinarlo, porque solo dice que se producen protestas durante su reinado, pero como de Artajerjes se cita hasta el vigésimo año (Neh. 2;1), y es con Darío en su sexto año cuando se concluye las obras del templo (Esd. 6:15), tenemos localizados por tanto, algo mas de 29 años para tres monarcas, de modo que hasta los sesenta indicados por Hillel, restan para Asuero una duración un poco inferior a los 31 años, lo que parece razonable si se trata del Asuero que se relata en el libro de Ester.
Si tomamos una referencia del Nuevo Testamento, concretamente Juan 2:20, que indica que el templo se edificó en 46 años, podemos sacar la conclusión que, desde el tercer año de Ciro, cuando Sesbasar coloca los fundamentos del templo, hasta el sexto años de Darío transcurre todo ese tiempo, o sea, que tendríamos 40 años para Asuero y Artajerjes, y los 17 años restantes para Darío. Aproximadamente 20 años para cada monarca, excepto para Ciro que entra en escena al final de su vida. Este texto también nos confirma que la percepción del tiempo de aquella historia para el cristianismo era diferente a la de hoy, y el período persa muchísimo mas corto.
Este texto también demuestra que la construcción del templo no se realizó con el primer Darío de la historia seglar, porque el sexto año de este rey está a solo a 23 años del regreso de los primeros repatriados del cautiverio babilónico, ni tampoco puede referirse a la época macabí, porque Antioco solo causó daños, pero no lo destruyó. No obstante, se suele aplicar este texto a la construcción de Herodes, pero este rey no construyó el templo, sino lo amplió y embelleció para ganarse el favor de los judíos, y además, las obras se concluyeron en 9 años. (Guerras, I.XVI de Flavio Josefo).
Es evidente, por tanto, de una lectura lógica de la Biblia, que este periodo no es tan largo como pretende la cronología cristiana, al menos, en lo que tiene que ver con la dependencia de Israel de este imperio.
Si unimos los períodos de Babilonia y Persia y los analizamos a la vista de los siguientes recuadros:



Los reyes babilonios y persas según Daniel y Esdras son el mismo número de monarcas, como vemos representados en las dos tablas, pero ninguno de los dos coincide con las líneas de reyes que existieron según la historia moderna.
Según Daniel al Ciro de la Biblia le continúan los tres últimos reyes persas, y según Esdras estos reyes fueron: Asuero, Artajerjes, y Darío. Eso sitúa a Ciro según la lista de reyes a la altura de Darío II, desubicándolo 116 años de su lugar histórico.
Alguien podría pensar que Daniel comenta un período histórico y Esdras otro, pero ambos están anclados por el rey Ciro, y ambos relatan los acontecimientos según un orden cronológico, como puede comprobarse en la lectura de los dos libros.
¿Por qué entonces la diferencia entre las cronologías de Hillel y Ussher? Lo único que parece explicar la diferencia entre cristianismo y judaísmo, respecto a sus cronologías, y que al principio desdeñé porque me parecía imposible que fuera la razón, es que ambos cronologistas apuestan por un Ciro diferente. Esto me pareció demasiado atrevimiento, porque para ello el cristianismo debería subir esta historia muchísimos años, o el judaísmo haberlas bajado, pero después de este estudio empecé a considerar, que ese detalle podría ser la razón para que ambas cronologías se llevaran esa diferencia de años tan brutal. Pero de ser así, la realidad es que el Arzobispo Ussher eligió a Ciro II el Grande 539 a.E.C. y el Rabino Hillel a Ciro el Joven 408 a.E.C., lo que nos da una diferencia de 131 años. Cifra que casi resuelve la diferencia de años buscada.
Aunque la teoría expuesta puede ser discutible, lo cierto es, que la gran fractura entre las dos cronologías está en este período, que para Hillel dura 60 años y para Ussher 209 años.
¿Quién podría ser este Ciro, que estando en su tercer año de reinado, quedan tres reyes persas para que concluya esa dinastía? La primera dificultad para aceptar que este rey es Ciro el Joven, es precisamente que no es rey, sino un príncipe que ocupa el segundo lugar para ser heredero, pero es un Sátrapa que gobierna todo Asia Menor, territorio muchísimo mayor que muchos reinos, nada mas y nada menos que aproximadamente lo que hoy conocemos como Turquía, que forma una península entre el mar Negro al norte, el Mediterráneo al Sur, el Mediterráneo y mar Egeo al Este, y sus fronteras por tierra, son Siria, Iraq, Iran, Armenia y Georgia.
¿Cómo pues, se le llama rey? Porque estos Sátrapas tenían esa consideración de rey, recuerde que a Darío el Medo se le dice rey de Babilonia, y era el Sátrapa en esa nación, así que a los ojos de aquellas personas, Ciro el Joven era un rey de Persia. Además es rey de Asia Menor al mismo tiempo que Darío el Medo en Babilonia, que pudiera estar también en su jurisdicción, y dominaban entre los dos toda la zona que afectaba a Israel y a los deportados, por lo que el decreto debió aceptarlo Darío el Medo.
Además la historia que cuenta la Biblia es diferente a la que nos han transmitido, porque hemos dado por hecho que la Biblia narra una guerra entre Babilonia y Media, pero no es así, porque si recordamos como Darío el Medo consiguió el poder, observaremos que durante el desarrollo de una fiesta da un golpe de estado asesinando a Belsasar y adueñándose del trono. Esto indica que Babilonia y Media no eran rivales, sino amigos y aliados, pues se produce una alternancia del poder de elementos internos al imperio, aún cuando estuviera precedida de un golpe de estado y un homicidio. Es obvio pues, que la Biblia y la historia de Babilonia como se conoce hoy no coinciden, aunque si coincidía para aquellas personas de la antigüedad hasta Hillel.
¿Con qué apoyo contó Darío Medo para consolidarse en el puesto después de destronar al rey Belsasar?
En la toma de la ciudad de Babilonia, mientras se desarrollaba la fiesta en el palacio, cuando los soldados estarían borrachos, participando hasta cierto grado de la fiesta con el beneplácito de sus jefes, confiados en su barrera natural y los muros inexpugnables de su fortaleza, las tropas de Ciro desviaron el caudal del río Eufrates varios Kilómetros al norte de Babilonia avanzaron por el lecho del río y subieron la cuesta que llegaba hasta el muro y entraron sin dificultad en la ciudad, pues las puertas de cobre se habían quedado abiertas. En este relato de esa toma, se ve claramente que existían traidores al régimen dentro de esa fortaleza inexpugnable que dejaron entrar el ejército de Ciro para proteger a Darío el Medo de una posible revuelta.
El plan por tanto debieron fraguarlo entre Darío el Medo aliado y traidor de Babilonia y Ciro el Joven, Sátrapa (rey) de Asia Menor.
Pero, ¿cuál era el verdadero plan de Ciro el Joven, segundo en la línea de descendencia de Persia? ¿Con el decreto de liberación pensó ganar el apoyo de esos pueblos dominados por Babilonia y posteriormente formar un gran ejército en alianza con los Medos y apoderarse de todo el Imperio?
Al suceder en el trono a Darío II su hijo Artajerjes II (Asuero persa), en el año 404 a.E.C., Ciro intentó destronar a su hermano, y tres años mas tarde, partiendo de Sardes con una horda asiática y unos 13000 mercenarios griegos, se encaminó hacia Babilonia.
Enterado el rey Artajerjes de sus propósitos, envió contra él un ejército. El encuentro tuvo lugar en Cunaxa, donde Ciro murió en el combate y su ejército quedó derrotado.
Es posible que sucediera así esta historia, o tal vez de otra forma parecida, pero de lo que no hay ninguna duda es que Esdras cita cuatro reyes persas: Ciro, Asuero, Artajerjes y Darío, datos exactos de la historia de su pueblo y coincide perfectamente con el profeta Daniel.
Tampoco existe ninguna duda de que Hillel consideró el periodo persa muy inferior al del cristianismo, y pudiera ser que sus datos históricos coincidieran con esta teoría, y considerara que la dominación de Babilonia terminó con el hijo de Darío II, Ciro. Y si la hegemonía babilónica duró casi 70 años, se desarrolló en paralelo con el imperio persa, incluso el imperio persa sería mas antiguo que el babilónico en otros lugares del mundo antiguo.
Esto nos llevaría a la conclusión que el período persa de la historia si está bien ubicado, pero no el de Nabucodonosor y sus descendientes, que no coincide con la Biblia respecto a su influencia sobre el pueblo judío.
Llegado a este punto, pensé que igual que encontré otro Ciro que no estaba en mi listado de reyes, podría existir otro Nabucodonosor diferente del propuesto en mi lista de reyes.
Pero no lo encontré en mi enciclopedia, mas recordaba, que leí referente a otro Nabucodonosor en los libros apócrifos de Tobías y Judít. No tema, porque no le voy a dar valor histórico a esas dos novelas, escritas para consolar a los judíos de sus desventuras, con unas victorias de un mundo de fantasía. No obstante esos dos novelistas coincidieron en un punto interesante. Citaban unidos a Nabucodonosor y a Asuero de los Medos. Vean lo que dicen ambos novelistas:
“Antes de morir (Tobías) tuvo noticia de la ruina de Nínive, cuyos habitantes llevaron cautivos Nabucodonosor y Asuero” (Tobías 14:15)
“En el año duodécimo del reinado de Nabucodonosor, que reinó sobre los asirios en la gran ciudad de Nínive en los días de Arfacsad, rey de los medos” (Judit 1:1).
Aunque fueron novelistas, ¿insertaron dentro de sus novelas reyes que existieron realmente para situar a sus lectores en un lugar del tiempo y de su geografía?
Vimos que Nabucodonosor tenía un hijo o nieto llamado Belsasar, que celebraba un banquete con invitados medos, que le asesinaron, y a la tenor, su sucesor fue Darío hijo de un tal Asuero. ¡Curiosa coincidencia!
Quizás estos medos fueron aliados de Nabucodonosor hasta su muerte y después previendo la caída de Babilonia pactaron con los persas. Y si así fuera, estos medos participaron de las conquistas de Nabucodonosor y mantuvieron en el cautiverio a los judíos.
Y cuando los medos rompen definitivamente con los gobernantes de Babilonia dando un golpe de estado con apoyo persa, en tiempos de Darío el Medo, Ciro el Joven autoriza la repatriación de los judíos y regresa el primer grupo con los utensilios del templo.
Debido a la cobertura que los pueblos en cautiverio dieron a Ciro el Joven, y por los otros motivos que ya consideramos respecto al ambiente por el posible regreso de antiguos propietarios de tierras y viviendas, su hermano Artajerjes II, que no debió quedar contento con el resultado a pesar de ser el vencedor, pues fue a costa de la vida de su hermano menor, no favoreció la política de repatriación.
Mas tarde, su hijo Artajerjes III, si permite esta repatriación, y se produce el regreso del gran grupo que comandaba Zorobabel, y el resto de la historia ya la conocemos:
Prohibió la construcción del templo, y una vez consolidada su autoridad en Jerusalén, permitió reparar las murallas para fortificar la ciudad y protegerla de posibles invasores.
A su muerte Darío III permite construir el templo que se concluye en su sexto año.
El gran Decreto de liberación, puede ser política Imperial desde Ciro el Grande u otro Ciro anterior, personajes históricos que se pierden en la leyenda, para permitir a todos los pueblos dominados desarrollar la economía y otros valores sin los problemas que causa a un pueblo cambiarles costumbres y religión, capitulo que puede esperar a un tiempo mas oportuno y que se consiga con el sincretismo religioso que acostumbraban en el pasado. De este Ciro fue quizás quien Isaías, profeta que vivió antes de todos estos acontecimientos contados por Jeremías Esdras y Daniel, viendo que ese gran Imperio empezaba a tomar fuerza en aquel mundo, y que terminaría por imponerse a los egipcios asirios y babilonios, dijo: “Aquel que dice de Ciro: Es mi pastor, y todo aquello en que me deleito él lo llevará a cabo por completo; aun en mi decir de Jerusalén: Será reedificada’, y del templo: Te será colocado tu fundamento. Esto es lo que ha dicho Jehová a su ungido, a Ciro, a quien he asido de la diestra, para sojuzgar delante de él naciones” (Isaías 44:28 y 45:1)”.
Esta cita de Isaías nos ayuda a entender que Persia es un imperio que domina parte oriental en paralelo al dominio de Babilonia que domina la parte occidental de aquel mundo antiguo, y por eso anima a los gobernantes judíos a “conseguir el apoyo de Persia para escapar de la presión de Asiría, imperio que precedió en la historia a Babilonia.
Isaías, quizás sugirió a los gobernantes judíos que coquetearan con Persia y les apuntó la idea de que le consideraran un Ungido de su Dios, ¡inaudito!, pero la idea es fabulosa. Aceptar al más fuerte como gobernante impuesto por Dios y disfrutar de los beneficios de esta maniobra política. Idea revolucionaria y necesaria para su tiempo y para sus gentes, que se consideraban a si mismos, el pueblo elegido, y sus reyes y sumos sacerdotes los únicos ungidos por Dios. El cristianismo también se acomoda al poder predominante con una idea parecida, y ordena a sus fieles que consideren como procedente de Dios las autoridades gubernamentales. Rom .13
Pero el detalle de Jerusalén reconstruida y la construcción del fundamento del templo, también puede indicar que conoce que el pueblo está en cautiverio y que la ciudad fue destruida por Nabucodonosor, lo que hace pensar que Isaías, o parte de su libro, es posterior a la fecha que dice el escritor que compone el relato. Esta es una de las razones que demuestra que el libro de Isaías fue compuesto por mas de un escritor, y que los últimos capítulos son de la época del exilio o posterior.
De todos modos, los escritores judíos usaron el estilo literario de contar historia en forma de profecía, tal como vemos con toda claridad en el libro de Daniel, circunstancia que ha propiciado que para los judíos este libro esté clasificado entre los históricos y para los cristianos entre los profetas menores.




6º) EL PERIODO GRIEGO



Hasta aquí, (concluido el dominio persa), se habría relatado la historia de los judíos en la Biblia de no ser por el libro de Daniel, que avanza hasta la época macabí.
Después de estos tres reyes que restan por Persia aparece en escena Grecia, y Daniel da detalles impresionantemente exactos de los acontecimientos desde Alejandro Magno, algo que hace que cualquiera sepa que no es una profecía, sino una historia:
Comienza por relatar el dominio extenso que alcanzaría en poco tiempo Alejandro Magno, su muerte y posterior división de los territorios conquistados entre cuatro de sus generales. Dan 11:3 y 4.
Y aunque es obvio que se formaron cuatro reinos, se centra en los dos que tuvieron una repercusión directa sobre Israel, explicando que al principio prevalecería el rey del sur, refiriéndose a Tolomeo I que se quedó al sur con Egipto y Palestina, y por lo tanto fue el que dominó la tierra de Judá; mientras que Seleuco I Nicator considerado como el rey del norte se anexionó Siria. Dan 11:5.
Continua explicando un acuerdo matrimonial entre las dos potencias predominantes. Antioco II rey del norte, se divorció de su esposa Laodice y se casó con la hija de Tolomeo II, Berenice, “la hija del mismo rey del sur”, que le da un heredero a Antioco, pero mas tarde, su anterior esposa en un plan perfectamente diseñado, termina con esta reina, su hijo heredero y con el propio Antioco II al que asesina envenenándolo, consiguiendo de este modo la corona para su hijo Seleuco II. Dan 11:6-8.
El hermano de Berenice, el faraón Tolomeo III, al subir al trono decide vengar la muerte de su hermana y “atacó la plaza fuerte del rey del norte”, tomando el sector fortificado de Antioquia y matando a Ladoice.
Daniel continua dando detalles precisos de las venturas y desventuras de estos dos reinos en oposición, que no vamos a seguir analizando por no ser necesarios para el asunto que analizamos, y termina con los hechos consabidos del rey del norte Antioco IV Epifane: La profanación del templo, la derogación de la ley de Dios dada a Moisés en el Sinaí, la destrucción de la ciudad de Jerusalén y la matanza de muchos judíos. Dan 11:30-36.
Llegado a esta situación desesperante, el hombre vestido de lino continúa explicando a Daniel que el resultado para su pueblo será feliz, resolviendo todas las penalidades sufrida y alcanzando de nuevo la independencia al final de las 70 semanas:
”Y durante aquel tiempo se pondrá de pie Miguel, el gran príncipe que está plantado a favor de los hijos de tu pueblo. Y ciertamente ocurrirá un tiempo de angustia como el cual no se ha hecho que ocurra uno desde que hubo nación hasta aquel tiempo. Y durante aquel tiempo tu pueblo escapará, todo el que se halle escrito en el libro” (Dan 12:1).
¿Quien es Miguel, este gran príncipe plantado a favor de su pueblo? Los ángeles de las Escrituras Hebreas citados hasta aquí eran mensajeros anónimos con funciones muy concretas, pero este es un gran príncipe con nombre incluido.
Es la primera y única vez en todas las escrituras hebreas que se identifica a este ángel que dirige al pueblo de Dios como su príncipe con un nombre concreto. Aunque Daniel durante todo el libro ha estado usando símbolos para representar a los gobiernos, como por ejemplo: una imagen de oro cobre y bronce, un carnero, un macho cabrío, etc., y puede que ahora en esta porción de su relato este haciendo lo mismo, y represente a estos gobiernos comandado por un príncipe celestial que perdura durante su hegemonía.
Así que este príncipe, retenido durante cierto tiempo por los príncipes de Persia y Grecia, impulsa a su pueblo a efectuar el levantamiento de los macabeos contra estas naciones paganas.
El nombre Miguel significa, ¿quién es como Dios?, y es este desafió el que acepta Matatías y sus hijos, rebelándose contra la invasión Siria, hasta obtener la victoria:
“Por entonces se levantó Matatías, hijo de Juan, hijo de Simeón, sacerdote, de los hijos de Joarib, de Jerusalén, que habitaba en Modín. Dijo:
¡Ay de mí! ¿Por qué nací yo, para ver la ruina de mi pueblo, y la ruina de la santa ciudad, obligado a habitar aquí, cuando está en poder de enemigos y su santuario en poder de extraños? (1 Mac 2: 1, 7 y 8)”
“Alzó luego el grito Matatías en la ciudad y dijo ¡Todo el que sienta celo por la Ley y sostenga la alianza, sígame!” 1 Mac 2: 27.
Matatías se levanta o pone de pié al mismo tiempo que Miguel, y su celo por Dios, su templo, su Ciudad y su éxito en la guerra corroboran la ayuda del ángel protector de Israel.
El cristianismo hizo una interpretación mas universal de estos textos, describiendo a Miguel en el libro de Apocalipsis, como el arcángel que comanda los ejércitos celestiales que expulsaron a Satanás y sus demonios de los cielos a la vecindad de la Tierra, en una guerra invisible que afecta a toda la humanidad y no únicamente al pueblo de Israel, creadores de este simbolismo. Apoc. 12:7.
El hombre vestido de lino, le informa que la revuelta macabí conseguirá resolver en 1290 días, los problemas del templo, removiendo a Zeus y restaurando los holocaustos; restableciendo la ley de Moisés, y la felicidad de conseguir la independencia, poco después, a los 1335 días, con la consecución del estado soberano e independiente de Israel. Dan 12:11 y 12
Daniel no lo verá, porque deberá esperar a la resurrección para disfrutar de ese estado de libertad, cuando Dios traiga el fin, y sea el mundo entero puesto en la condición correcta. Dan. 12:13
El período de dominación griega que acabamos de analizar, apenas se diferencia en cuatro años, entre las dos cronologías, y 22 años en la dinastía Asmonea, así que podemos concluir representando todas las discrepancias obtenidas hasta ahora:




No podemos utilizar la Biblia para explicar las discrepancias en el período Asmoneo, porque el Antiguo Testamento no habla de este período, y el Nuevo Testamento comienza prácticamente en la fecha que muere Herodes el Grande, por lo cual nos limitaríamos a exponer la datación según los cronologistas. No obstante, Hillel sitúa la toma de Jerusalén por Pompeyo en el año 60 antes de la era común y la historia seglar en el año 63 antes de la era común, por lo que está claro que los 22 años son de la dinastía Asmonea.
Con este estudio hemos logrado encontrar como se ha producido la diferencia entre las cronologías cristiana y judía, y de paso, comprobado los motivos principales por los que ambas culturas se divorciaron también en este asunto de la cuenta del tiempo: Por las pautas del texto del Nuevo Testamento que condiciona algunos períodos, tales como la esclavitud en Egipto o la salida de Harán de Abrahán, y sobre todo, principalmente por la profecía de la venida del Mesías Jesús de las setenta semanas, coincidiendo su bautismo con el año decimoquinto de Tiberio Cesar.
Después de este largo paseo, y conociendo que en las teorías cristianas actuales no se cumplen con exactitud la profecía de las 70 semanas, pensé que tal vez no era así al principio, que aquellos cristianos de los primeros siglos no eran idiotas y sabían hacer esos juegos, a los que la gente de ese mundo eran tan aficionada.
Por el contrario, en la judía, que la mantuvieron inalterable a pesar de los cambios posteriores respecto a la forma de contar el tiempo, si se cumple perfectamente las 70 semanas; y efectivamente, si contamos en nuestro recuadro de Hillel los años que transcurren entre la destrucción del templo por Nabucodonosor y la realizada por el general Tito, son exactamente 490 años, (423 a.E.C. al 68 E.C)
¿Es casualidad? Alguien dirá que los 490 años encontrados no tienen nada que ver con el cristianismo, porque se trata del tiempo referido en la cronología de Hillel, pero lo que buscamos es la percepción del tiempo en aquella época, y puede que el cristianismo coincidiera con el judaísmo al principio de nuestra era, ¿había encontrado, por tanto, sindarme cuenta de ello, la secuencia histórica conocida en aquel tiempo con la que el cristianismo ajustó su profecía?




¿FUE CRISTO UNA PERSONA DE LA VIDA REAL?



De la comparación de las cronologías, hemos deducido que las fechas que se consideraban históricas en los siglos primeros de nuestra era, coincidían con las del rabino Hillel y son lógicamente, las que utilizaron también los cristianos para ubicar en la corriente del tiempo su nacimiento como religión y todos los acontecimientos relevantes de su historia primitiva.
Lo mas importante de todo, sin ninguna duda, es la vida humana de su Dios; anunciada al parecer por todos los profetas y esperada por miles de generaciones durante mas de cuatro mil años. Un acontecimiento de esa importancia no podía pasar desapercibido, y debieron elegir bien el ambiente histórico y la fecha de su nacimiento, para convencer a toda la humanidad de la apertura del único camino a la vida eterna.
Como la profecía de las 70 semanas debió cumplirse en el cristianismo con la misma precisión de fechas que en el judaísmo, y durante la última semana se debe producir la muerte del Mesías y la destrucción de la ciudad de Jerusalén y su templo, la ejecución de Cristo la ubicaron muy próximo, a esa destrucción llevada a cabo por los soldados romanos al mando del general Tito, produciéndose su muerte en sacrificio alrededor del año 65, tres años antes de la destrucción del templo.
Es conocido las gravísimas contradicciones que existen en el Nuevo Testamento, por citar algunas, los evangelistas no están de acuerdo: En el árbol genealógico de Jesús, su fecha del nacimiento, su lugar de residencia durante la niñez; ni tampoco en todos los detalles respecto al juicio que le llevó a la muerte y su posterior resurrección. Lo cual, nos hace pensar, si los documentos servirán para el análisis de las fechas que estamos realizando.
Si a pesar del tiempo transcurrido y de las modificaciones a la que ha sido sometido el Nuevo Testamento, ¿se encuentran, todavía hoy, evidencias que prueben que Jesús murió unos tres años antes de la destrucción del templo de Jerusalén? Analicemos algunos pasajes que ayudan a comprender o que aportan indicios de que realmente fue así:
1. Jesús da instrucciones a sus apóstoles sobre lo que deberían hacer antes de que el templo y la ciudad de Jerusalén fueran destruidos por los ejércitos romanos, dando la sensación al lector de tratarse de un peligro muy cercano al que ellos iban a enfrentarse, pero sin embargo, en la actual lectura del Nuevo Testamento, para cuando se produce el acontecimiento todos los apóstoles están muerto excepto Juan. Luc. 21:20-24
Además, los cristianos, ni en las epístolas, ni en el libro de Apocalipsis, ni en el último evangelio de Juan, supuestamente escrito al final del primer siglo, citan nada sobre el cumplimiento de esta profecía de Jesús. Es Eusebio de Cesárea, tres siglos después quien hace mención de la huida de los cristianos antes de la llegada del general Tito.
El cumplimiento de la profecía del Dios de los cristianos no pudo pasar desapercibida para ellos, menos aún cuando se trata de un acontecimiento tan importante. Es como si algún asunto de importancia vital les hubieran obligado a cambiar a Cristo de ubicación en la historia haciendo desaparece los escritos que lo vinculaban con la destrucción del templo y la ciudad.
2. Jesucristo pudo morir casi 20 años mas tarde de lo que se ha transmitido por la Iglesia, y por lo tanto en una fecha mucho más cercana a la destrucción del templo. Pues, es debido a la edad reflejada como aproximada por el evangelista Lucas y las tres pascuas celebradas por Jesús según los evangelios, que se ha deducido y transmitido por tradición que murió con 33 años de edad, pero el Nuevo Testamento no dice la edad que tenía en su fallecimiento, y es posible que los evangelios citen tres pascuas que no son consecutivas, existiendo entre ellas un espacio de tiempo superior al año, en cuyo caso, Jesús pudo empezar con 30 años como refiere Lucas y su muerte se produzca muchos años después. Que Cristo era mayor de 33 años lo manifestaron sus contemporáneos judíos cuando le dijeron: “Todavía no tienes 50 años ¿y sin embargo has visto a Abrahán? (Juan 8:57). No tendría sentido que teniendo un aspecto de persona de 30 años, estimaran en 20 más su verdadera edad.
3. Que tampoco quede claro su año de nacimiento, es otro indicio de que cambiaron al personaje de su lugar histórico, pues, para Lucas, que es el único escritor de los evangelios que da una fecha concreta, nace coincidiendo con el decreto de inscripción del gobernador romano en Siria, Quirino, año 6 de nuestra era y su bautismo cuando era como de 30 años para el año 15 de Tiberio Cesar. Sin embargo, ambos datos parecen contradecirse porque el año decimoquinto de Tiberio es el 29 E.C., y para esa fecha la edad de Jesús sería de 23 años. Pero la contradicción es aun mayor si se compara con el Evangelio de Mateo, que sitúa su nacimiento cuando gobierna Herodes el Grande, que falleció en el año 4 a.E.C. (Luc 2:1, 2 y 3:1,31 y Mat 2:1,14 y 22)
4. Otro dato lo encontramos en la diferencia entre los evangelistas, respecto al número de antepasados de Cristo desde la salida de Babilonia, porque según el evangelio de Mateo (Mat 1:13-16), fueron 11 personas, mientras que el evangelio de Lucas cita 20 antepasado para ese mismo período (Luc 3:23-27), lo que parece mas razonable para casi cinco siglos y medio. Este incremento en número de ascendientes de la lista genealógica de Lucas, puede también estar relacionada con el incremento de años del período persa.
Y de ser así, ¿cuál fue el motivo tan importante que les obligó a realizar esa maniobra y quedarse sin la legitimación para su Mesías de la profecía de las 70 semanas?
Para encontrar la respuesta a esta compleja pregunta, ¿a que lo adivinas? , si, me puse a bucear en el inmenso mar de Internet, y solo encontré una traducción al castellano de parte de un libro de Alexander del Mar (1836-1926), Ingeniero de explotación minera, Director de la oficina de las Estadísticas de los Estados Unidos, Miembro del Congreso Internacional de Florencia, del Hague y de St. Petersburgo, etc., que decía que el Emperador romano Augusto ordenó alterar la cronología romana en 78 años, para que su nacimiento se ajustara a determinadas conjunciones astrales y a cierta distancia de Rómulo, de modo que se le considerara una reencarnación de ese Dios mitológico, estableciendo el año Rómulo (fundación de Roma), en el 753 a.E.C., destruyendo la obra de innumerables escritores e historiadores y mutilando o alterando otras, para borrar cualquier vestigio que contradijera la legitimidad de esa deidad. Y respecto al cristianismo, el comentario entre otras cosas decía:
“El área de Augusto, su deificación, y el área de Jesús Cristo era idénticamente iguales… Se obligó a las autoridades cristianas que emplearan los dispositivos tales como fueron satisfechos a las opiniones y a los perjudicar de los tiempos. Entre éstos estaba esa ley establecida de la astrología, de que las encarnaciones deben ocurrir solamente en el período de una conjunción del sol y de la luna. Por lo tanto el papacy latino proclamó que Jesús nació en la medianoche, en el solsticio del invierno y fue concebido en el equinoccio vernal precedente, cuando el sol y la luna conjugaron sobre Jerusalén. Conectar la encarnación de Jesús con el de Romulus era una condición obviamente imprescindible al establecimiento firme de la religión cristiana en Roma” 3.
Si en los orígenes del cristianismo ubicaron la vida de Cristo a determinada distancia de del Dios mitológico Rómulo, y situaron su nacimiento después de la muerte de Augustos (14 E.C.), para que pudiera ser considerado una reencarnación de éstos dos dioses, su vida pudo discurrir a partir del año 15 E.C., y tener como 50 años para la fecha de su muerte en el año 65 E.C.
Esta condición necesaria en aquel tiempo, varios siglos después descalificaba al cristianismo y lo convertía en una herejía, así que fue necesario cambiar la ubicación de Cristo y la mejor forma era que coincidiera en vida con Augusto y de esa manera nadie le relacionaría con la reencarnación de un Dios pagano, de modo que interpolaron la fecha tan precisa que da Lucas en su evangelio, para que Cristo fuera un adolescente de unos 15 años de edad cuando murió Augusto. Luc. 3:1, 2 y 23
Existen razones sólidas para pensar que los evangelios fueron modificados y adaptados a la realidad del momento que le interesó a la Iglesia:
Los evangelios de Marcos y Juan comienzan con Juan el Bautista y Jesús presentándose ante él para ser bautizado, ignorando el nacimiento humano y la niñez del Mesías.
Si prescindimos de los dos primeros capítulos de Mateo, este evangelio también comienza igual que los anteriores.
Un poco más complejo es ver las modificaciones realizadas al de Lucas, pues se insertan el nacimiento de Juan el bautista, un episodio de Jesús cuando tenía doce años de edad, y determinados textos con fechas que sirven de anclaje para ubicar a Cristo dentro de la historia.
Si la religión cristiana era una de las religiones mistéricas que proliferaban por la cuenca del Mediterráneo en aquel tiempo, como veremos mas adelante, los relatos de los evangelistas solo se ocupaban del dios-hombre que nació, cumplió una misión sobre la tierra, eligió a sus discípulos, enseñó hermosas alegorías llena de significado, hizo grandes milagros, murió por los demás y resucitó.
Con esas características, Cristo podía ubicarse en el lugar de la historia que se quisiera, con la única limitación de, que por tratarse de la versión judía de ese dios debería ser en aquellas tierras. Pero algunos judíos apostatas, con ideas políticas e influidos en la diáspora con esas creencias, crearon un Cristo con la intención de liberarse de las obligaciones de la Ley Mosaica que consideraban un corsé, y una molestia que les restaba libertad.
En las cartas del apóstol Pablo, la primera literatura cristiana que se produce, encontramos que los problemas en el primer siglo fueron las relaciones con el pueblo judío. Y por la lectura de las epístolas es posible ubicar a Cristo donde se quiera dentro de aquel mundo, porque no dicen nada respecto a fechas.
Superado el primer siglo de nuestra era, se hizo evidente el fracaso con los judíos y decidieron aumentar la clientela permitiendo la entrada a la gente de las naciones.
Para conseguir un crecimiento significativo y aspirar a ser religión oficial, la Iglesia necesitaba ser aceptada por el imperio romano y conectó al Mesías con los dioses de ellos, ubicando a Cristo, como ya dijimos, inmediatamente después de la muerte de Augusto. Esto provocó que a los evangelios de Mateo y Lucas fuera necesario agregarle los capítulos del nacimiento del Mesías.
Siglos después, cuando necesitaron desmarcarse de la muerte del emperador Augustos, hicieron algunas interpolaciones al texto de Lucas y añadieron con precisión, como ya dijimos, las fechas concretas del decreto de inscripción en tiempos de Quirino y el año 15 de Tiberio. Pero hasta aquí llegaron las exactitudes del escritor, a partir de aquí, este evangelio es como los demás de inconcreto y encontramos expresiones para ubicar acontecimientos, como: “En cierta ocasión” (Lucas 5:1). “Un sábado sucedió” (Lucas 6:1). “Cuando hubo acabado todos estos dichos” (Lucas 7:1), dando la sensación, de que al menos parte del contenido de los tres primeros capítulos son escritos por otra persona y consecuentemente añadidos al registro original.
Después de haber realizado este análisis, sentí que me habían engañado respecto a la existencia de Cristo, y me quedé de pié sobre la arena del mar, en mi playa Victoria, un hermoso litoral de arenas rubias que se extiende desde Tarifa hasta El Cabo San Vicente en Portugal, y que conforma la mejor playa del mundo, mirando al fondo donde se une el firmamento con las aguas y busqué a Dios. Y por mi mente fue pasando toda mi vida que como cristiano le había dedicado. No se que tiempo transcurrió con mi mente perdida esperando una respuesta del mas allá, pero me repuse y pensé: Que si Cristo es un personaje con una vida que podía mudarse al tiempo deseado, tal vez no fuera una persona de la vida real, sino la replica galilea de un Dios encarnado de los que pululaban por todos los países del Mediterráneo antes del siglo I.
Planteada esta cuestión, volví a la red de Internet para ver que encontraba sobre estos dioses mitológicos, y comprobar cuales eran sus características, con la esperanza que no existieran demasiadas similitudes que golpearan de nuevo al que había sido mi Mesías durante tantos años. Yosef había dejado el asunto de las 70 semanas como una profecía que tuvo cumplimiento en la historia de su propio pueblo, pero no esperaba que por mi parte siguiera ahondando mas en ese asunto que podía desequilibrar mi fe. Quizás pensaba entonces que el debate era una cuestión de quien llevaba la razón, pero para mi iba muchísimo mas lejos, yo quería la verdad, si sirvo a Dios quería que fuera la verdad, y se sorprendió cuando yo mismo aporté la información mas contundente contra el cristianismo actual, y que la pusiera encima de la mesa. Esto hizo que posteriormente siguieran apareciendo pruebas durante el estudio.



  • Es muy honesto de tu parte no ocultar información que encuentras y aportarla, pero ¿Por qué razón lo haces? Jagüel.

  • Para mi nuestro debate no es un disputa para imponer mi razón. Llevamos mucho tiempo estudiando juntos y la cuestión siempre ha sido la búsqueda de la verdad. Llevo muchos años predicando a las personas pensando que les llevaba la verdad, y ahora estoy sin predicar, debo aclarar primero este dilema, no puedo faltar a la honradez y presentar a las personas una doctrina de la que no estoy completamente seguro.

  • Pero esta información que has encontrado es muy contundente, nada más que el título: “Mitra el hermano gemelo de Jesús”, ya indica por donde van los tiros y su contenido deja al cristianismo muy mal parado.

  • Yo creo que no, Yosef, pienso que el artículo que acompaña el evangelista resuelve el tema.

  • Bueno, pues empecemos por establecer un punto importante para este estudio. Si una religión enseña algo que existe anteriormente a su nacimiento, el concepto no es nuevo y lo mas seguro es que lo haya plagiado e incorporado a su doctrina. ¿Estás de acuerdo?

  • ¿Quieres decir que si alguna religión enseña un dogma mas antiguo que ella, éste no es una revelación de dios, sino que lo copia de las religiones anteriores y lo incorpora a sus enseñanzas?

  • Eso es lo lógico, y habría que analizar solamente, hasta que grado modificó el concepto para adaptarlo a su doctrina.

  • De acuerdo, me parece razonable, le dije.

  • El primer punto que tengo anotado son lo dioses que se citan en esta documentación, y que tienen similitudes con Jesús: Attis de Frigia, Buda de la India, Dioniso de Grecia, Heracles de Grecia, Krisnha de la India, Mitra de Persia, Osiris de Egipto y Zoroastro de Asia Menor. Todos, nacido de una virgen sin intervención del varón, en el solsticio de invierno; murieron para la salvación de la humanidad, resucitaron al tercer día, sus fieles practicaron un bautismo, comieron pan creyendo recibir el cuerpo del dios y celebraban su muerte en la primavera.

  • Como dice la información es importante saber cuales son originalmente anteriores al cristianismo. Usted ha mencionado ocho dioses, y algunas de esas religiones coexistían en paralelo con el cristianismo, y pudieron ser éstas las que copiaron la versión cristiana.

  • Eso no es exacto, son anteriores todas, y en cualquier caso copiaron a las mas antiguas, dijo Yosef.

  • Hablando del cristianismo en general y no de una religión cristiana que se haya depurado, esta información reconoce que ha existido un contagio de algunas idolatrías paganas, pero que es inaceptable afirmar que la persona de Jesús sea absolutamente un reproducción, porque la influencia discurrió en ambos sentidos. Por ejemplo estas religiones mistéricas copiaron al cristianismo el bautismo o el día del sol como día del Señor.

  • Las religiones cristianas depuradas, lo dices por tu religión, pero, sin entrar en ese asunto sobre religiones cristianas que hayan podido limpiar esa influencia, que lo dudo, aquí no hablamos de que color son los visillos de las ventanas, estamos tocando el fundamento del edificio. Si el Mesías de la religión cristiana es falso, todas las religiones cristianas son un fraude.

  • La verdad es que su planteamiento es correcto, sin embargo, la influencia sobre el cristianismo se limita a la flexibilidad que este ha utilizado para ganar adeptos, pero conservando su esencia, como dijo el apóstol Pablo:


“Y por eso a los judíos me hice como judío, para ganar a judíos; a los que están bajo ley me hice como bajo ley, aunque yo mismo no estoy bajo ley, para ganar a los que están bajo ley. A los que están sin ley me hice como sin ley, aunque yo no estoy sin ley para con Dios, sino bajo ley para con Cristo, para ganar a los que están sin ley. A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles. Me he hecho toda cosa a gente de toda clase, para que de todos modos salve a algunos. Pero hago todas las cosas por causa de las buenas nuevas, para hacerme partícipe de ellas con otros” (1 Cor 9:20-22).

  • La idea del Mesías salvador viene del concepto de Mesías del pueblo judío, sus escritos le llevaron a entender que la esperanza en Dios pasaba por la idea de un Mesías especial, uno Eterno.

  • No Jagüel, La idea de un dios que se hace hombre era conocida desde mucho antes de que se conformara la nación de Israel y mucho antes incluso de que surgiera el judaísmo. Tanto Mitra como Zoroastro, son anteriores al cristianismo y éste bebió de sus aguas. Basta leer por ejemplo el Apocalipsis para darse cuenta de cómo el culto a Mitra había influenciado al autor del último libro del nuevo testamento.

  • El Apocalipsis fue uno de los últimos escritos producido por el apóstol Juan, que fue el último escritor de la Biblia, Yosef.

  • Pues tu que lo conoces, en algún sitio leí que “están bañado con la sangre del Cordero”.

  • Bañado no, “emblanquecido con la sangre del Cordero (Ap 7:14), en el sentido de que son limpiado de sus pecados por el sacrificio de Jesús.

  • Pues eso es el taurobolium, que luego cambiaron el toro por un cordero, y le llamaron el criobolium, que degollaban el animal y rociaban con su sangre a los iniciados en la religión de Mitra, igual que el bautismo de agua cristiano, ¿No es eso una influencia? Mira un relato de un seguidor de Mitra, que es una religión que tenía más de mil años cuando nació el cristianismo:


“En esta cueva, semejante a una bóveda, celebramos el nacimiento del Ángel de la Luz. Conmemoramos la fecha perdida en el tiempo cuando los pastores, guiados por un impulso divino, acudieron espontáneamente a llevarle regalos al recién-nacido dios Mitra... Para salvar a los hombres del eterno conflicto entre Ahura- Mazda, el bien y la luz y Ahrimán, el mal y las tinieblas” 4

  • Si se buscan analogías, siempre podemos pensar que esto se parece a aquello, pero eso no demuestra que una enseñanza se deriva de la otra, de hecho si el cristianismo hubiera adaptado su nomenclatura para hacerse comprender por otras personas de religiones paganas, y conseguir que aceptaran su mensaje, eso no debe interpretarse como una contaminación. Por ejemplo: El apóstol Pablo parece hacer una diferencia entre personas nuevas y los que están en un grado superior, y emplea palabras que utilizaban las religiones paganas con las personas que estaban familiarizas, incluso habla de doctrina primaria, cuando solo existe una doctrina cristiana: Fíjese lo que dice:


“Porque, en realidad, aunque deberían ser maestros en vista del tiempo, de nuevo necesitan que alguien les enseñe desde el principio las cosas elementales de las sagradas declaraciones formales de Dios; y han llegado a ser como quienes necesitan leche, no alimento sólido. Porque todo el que participa de leche no conoce la palabra de la justicia, porque es pequeñuelo. Pero el alimento sólido pertenece a personas maduras, a los que mediante el uso tienen sus facultades perceptivas entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto. Por esta razón, ya que hemos dejado la doctrina primaria acerca del Cristo, pasemos adelante a la madurez, y no pongamos de nuevo un fundamento, a saber, arrepentimiento de obras muertas, y fe para con Dios” (Heb 5:12-6:1).

  • Precisamente, Jagüel, esa es una característica clásica de las religiones mistéricas que existían siglos antes del cristianismo, les iban enseñando por etapas hasta que se llegaba al último escalón. ¿No será qué el cristianismo era también una de esas religiones que luego acomodaron a lo que hoy conocemos?
  • Yosef, si miras el comentario de la persona que realiza este estudio, verás que su argumento es razonable, estarás de acuerdo en lo que define como la causa falsa, “cuando alguien argumenta que debido a que dos cosas existen lado a lado, que una ha de ser la causa de la otra. Y hablando de la asignatura en las universidades de la Historia de las Religiones Comparadas, dice que tienen la tendencia de «convertir paralelos en influencias, y las influencias en fuentes». Es mucho más difícil demostrar una relación causal que una proximidad. El mero hecho de que otras religiones puedan haber tenido un dios que moría y que volvía a la vida en alguna forma no significa que esto fuese la fuente de las ideas cristianas, incluso si se puede demostrar que los apóstoles conocían este otro sistema de creencias” 5.

  • Pero Jagüel, que casi mil años antes que Cristo; Mitra naciera un 25 de diciembre y de una madre virgen, fuera seguido de un fenómeno cósmico, muriera durante la fiesta de Pascua y “resucitara”, ascendiera a los cielos, etc., es elaborar una “causa falsa” de un paralelismo, ¡que venga Dios y lo vea! Si ambos relatos son coincidentes en todo menos en el nombre del protagonista, ¿cómo llamaríamos a esto?, por mucho que se empeñen en negar la contundencia de las pruebas históricas, el cristianismo no escapa a la prueba definitiva, el hijo de un dios hecho hombre, el cristo hijo de dios salvador de la humanidad, la estrella de la mañana, el ángel de luz, es una figura que existía en religiones paganas mucho antes que en el cristianismo.


Durante esa semana estuve pensando, que aplicando la regla que establecimos al principio sobre que un concepto religioso actual fuera una copia de otro anterior, debía reconocer, que el concepto de un hombre-dios que venía a la tierra para salvar a la humanidad, ya existía.
De modo que el siguiente pensamiento que tuve fue, si por algún motivo que no pudiera comprender, en el caso de Jesús fuera diferente.
Para que pudiera probarse esa diferencia, debía encontrar pruebas externas a la Biblia que demostrara la existencia humana de Jesús, y me puse a la tarea de buscar dichos testimonios. Lo que encontré en Internet fue el testimonio de cuatro historiadores, tres de ellos romanos y un judío, y unas referencias a un posible Jesús en el Talmud, lo cual aportaba pruebas razonables de la existencia de Jesús como el fundador de la religión cristiana. Y como de costumbre, puse la información encima de la mesa y empezamos a debatir sobre la misma:

  • Pero Cristo es una persona de la vida real, y de él existen testimonios históricos aparte del registro bíblico, Yosef.

  • ¿Cómo cuales?

  • El principal testimonio es el del historiador judío Flavio Josefo, que no era cristiano.

  • Pero ese testimonio está desacreditado, Jagüel.

  • Podemos analizarlo, porque si dice la verdad es determinante para demostrar la existencia de Jesús:


“Vivió por esa época Jesús, un hombre sabio, si es que se le puede llamar hombre. Porque fue hacedor de hechos portentosos, maestro de hombres que aceptan con gusto la verdad. Atrajo a muchos judíos y a muchos griegos. Era el Mesías. Cuando Pilato, tras escuchar la acusación que contra él formularon los principales de entre nosotros lo condenó a ser crucificado, aquellos que lo habían amado al principio no dejaron de hacerlo. Porque al tercer día se les manifestó vivo de nuevo, habiendo profetizado los divinos profetas estas y otras maravillas acerca de él. Y hasta el día de hoy no ha desaparecido la tribu de los cristianos” 6 (Ant XVIII, 63-64)

  • No me negarás que ese texto no se sostiene, ¿cómo iba a decir un historiador sin hacerse cristiano que era mas que un hombre?, estaba diciendo que era un dios que hacía obras poderosas, o sea, milagros, que era el Mesías y que resucitó, se ve claramente que ese texto es añadido. De hecho si se quita ese párrafo del libro, la lectura continúa sin afectar al resto de su contenido. Se ve que fue añadido por algún cristiano desesperado que quiso aportar una prueba histórica que no encontraba en ninguna parte.

  • Debo reconocer que el texto completo no es fiable, pero pudiera ser que la interpolación sea parte del texto y el historiador solo hubiera mencionado que existió una persona que fundó la religión cristiana.

  • Ese texto no es admisible, y lo que dices respecto a que la interpolación sea solo parte del párrafo no es probable.

  • Tenemos otro testimonio del mismo escritor, que demuestra lo que acabo de decir, porque en ese texto solo menciona a Cristo de pasada, para identificar a su hermano Santiago cuando lo llevaron ante el Sanedrín.

  • El testimonio de Flavio es un invento. Orígenes, uno de los cristianos prominentes del siglo II, dice que no hay ninguna mención de Jesús en la obra de Josefo. Según el libro “la guerra de los judíos”, se ve que éste escritor despreciaba mucho a los numerosos Mesías de su tiempo, y metía en el mismo saco a los farsantes religiosos y los bandidos, porque pensaba que eran causantes del aniquilamiento de Jerusalén.

  • Bien, pues que podemos decir de Tácito, pretor y cónsul de final del siglo primero, el dice en sus Anales “que los cristianos eran originarios de Judea, y que su fundador era un tal Cristo”.

  • Lo mismo Jagüel, Tácito es un escritor que no es contemporáneo de Jesús y se limita a informar de que había cristianos, pero eso no demuestra que existió Jesús, sino que existía esa religión.

  • Hay otros dos, que también mencionan a los cristianos, como son Plinio el Joven y Suetonio.

  • Tu lo has dicho, a los cristianos, y si Cristo hubiera resucitado muertos, realizado otros milagros y curaciones, alguien lo hubiera contado, ¿No crees? Es mas, lo romanos eran famosos por anotar cuidadosamente los procesos judiciales, y no mencionan nada sobre un caso tan celebre como el de Jesús, juzgado por Poncio Pilato y ejecutado.

  • La verdad Yosef, que es una historia que tiene ya veinte siglos y resulta difícil encontrar ahora pruebas o escritos de ella.

  • Sí, ahora sería muy difícil, pero los cristianos lo han intentado durante todos estos siglos para legitimarse. Además, en aquel tiempo hubieron muchos escritores contemporáneos y de ninguno existe ninguna referencia a Jesús, siendo una persona tan importante.

  • No es por discutir Yosef, pero por raro que parezca existe otra fuente que habla de Jesús, y curiosamente es en el Talmud, que aunque sea criticando los milagros que Jesús realizó y clasificándolos como hechicerías, hace mención de la persona.

  • Sí, pero no está claro que se refiera a Jesucristo, pues el nombre Jesús que viene de Yehoshua o Joshua es muy frecuente y puede referirse a otro Jesús diferente al del cristianismo.

  • Pero el texto habla de un Jesús que hacía milagros y que el Talmud explica como fruto de la hechicería. Además dice que Jesús se proclamó Dios e incluso que volvería por segunda vez. Lo que es mucha coincidencia para tratarse de otra persona.

  • Están poniendo verde al cristianismo, hombre. El que escribió eso era para ridiculizar a los cristianos.

  • Pero aunque sea criticándolo, hablan de él, ¿no demuestra esto que Cristo existió?

  • Demuestra que existió una persona que se llamó Jesús, y que pudo ser el líder fundador del cristianismo, pero nada más.

  • Hoy existen algunos grupos judíos que se denominan mesiánicos porque siguen a Jesús. O sea, que aceptan que Cristo existió.

  • Ya, esos son judíos desviados que solo lo son de raza, como les puede pasar a cristianos que se convierten al Islam, eso no quiere decir nada.

  • Quiere decir al menos, que para el Talmud existió como persona Jesús, y existen muchas posibilidades de que se refiera al mismo Jesús que los cristianos consideraron su líder, y que es aceptado por una parte minoritaria de judíos mesiánicos que son sus seguidores.

  • Es difícil que se trate de la misma persona, porque otros párrafos dedicados al personaje habla de cuatro discípulos cuyos nombres no coinciden con ningún apóstol ni discípulos mencionados en el Nuevo Testamento, y que es hijo de un tal Pandera, nombre este, que tampoco es el de su padre.

  • A los cuatro discípulos no le encuentro explicación, pero a lo del padre, puede ser una blasfemia contra la paternidad del personaje para molestar a sus seguidores.

  • Si hubiera existido, de todos modos, fue solamente el líder de un grupo de cristianos al que le aplicaron esta historia sobre el hombre-dios, pero que solo fue un ser humano como nosotros.


Después de esta conversación reflexioné en privado. La verdad es que defender una creencia y no aceptar los argumentos que le perjudican, es humano, y yo me resistía a aceptar que el cristianismo fuera una más de aquellas religiones que desaparecieron de la escena, y buscaba una defensa ante una realidad que no me era posible eludir. Defender que el concepto del dios hombre que muere para salvar a la humanidad no era copiado de religiones más antiguas, solo es posible si cerraba mis ojos a la realidad y me obstinaba en una postura irracional.
Cuando me enseñaron las supuestas verdades del Nuevo Testamento como algo tan hermoso procedente de Dios y me edificaron una fe en todas las enseñanzas de mi Organización, ¿por qué no me dijeron que existían religiones antiguas que tuvieron Cristos como nuestro Jesús?
Siempre me contrarió que se practicara el no enseñar alguna verdad a destiempo que hiciera tropezar al que está empezando, como sucedía por ejemplo con algo tan sencillo como las imágenes. Nos instruían para enseñar a las personas los nuevos conceptos contrarios a sus creencias, cuando hubieran avanzado lo suficiente para poder aceptar los cambios que debían realizar en sus vidas, y apoyaban este argumento con las palabras de Jesús: “tengo muchas cosas que decirles todavía, pero no las pueden soportar ahora (Juan 16:12). De manera que en base a estas palabras de Jesús, deciden que enseñanzas de su doctrina le deben ocultar a una persona que se está iniciando, hasta que entienden que está preparada para aceptarla.
Si su Maestro dijo que les impartiría cierto conocimiento de la doctrina de forma progresiva porque no era el momento adecuado, ¿no indica esto que la religión cristiana desde su fundación fue histérica? ¿Qué iba revelando su doctrina conforme los iniciados avanzaban y alcanzaban escalas superiores del conocimiento?
No se con que sentido utilizaron aquellas religiones mistéricas este criterio de manifestar sus verdades de forma progresiva, pero las religiones de la actualidad lo utilizan para esconder, no lo que a usted no le conviene saber, sino lo que ellos no quieren que usted sepa, y se lo ocultarán hasta que usted lo averigüe o el grado de compromiso le impida la vuelta atrás.
Pero a mí, me sonó como guardarse cartas debajo de la manga para cuando fuera conveniente, y siempre me gustaron las cartas boca arriba. ¡Esta es la verdad! ¿Lo tomas o lo dejas? ¡Qué fácil!, pero el juego no es así, y para el cristianismo, esconder que su raíz es pagana, es fundamental para ganar a los incautos.
Sí, no les importa indagar en la historia, retrocediendo hasta Constantino el Grande para derrumbar algunas creencias de las religiones prominentes de la cristiandad, y hacer creer que las suyas son de un cristianismo anterior, del original que practicaron los discípulos de Jesús, pero la verdad es que no quieren mirar mas abajo en la historia, y las grandes religiones cristianas se dejan arrebatar algunas ovejas y callan, antes de remover el pasado.
Yosef sabía que había encontrado un filón, pero que se necesitaba picar para sacar de el mas material, y el asunto de las religiones mistéricas le había dado pistas de por donde debía buscar. Sabía que mi defensa había sido muy endeble, pero que podría quedarme entre dos aguas con Cristo sí, pero Cristo no, y para él era muy importante descubrir mas sobre este tema, porque sus antepasados fueron perseguidos, asesinados, maltratados y expulsados en muchos lugares donde prevalecía el cristianismo, porque existía una acusación contra su pueblo de que eran un pueblo deicida, que habían matado al Hijo de Dios. Y encontró en el Corte Ingles, un libro de Claude-Brigitte Carcenat Pujol, que se titula “Jesús, 3000 años antes de Cristo” 7, y lo puso encima de la mesa.
Yo estaba dispuesto a seguir investigando, pues si Cristo era una copia, ¿qué podía decirse de las enseñanzas del cristianismo? ¿Son originales?

  • Veo que has comprado el libro que te sugerí, Jagüel

  • Si, porque quiero ver tranquilamente en casa lo que consideremos aquí, Yosef

  • Pues las pruebas que aporta este libro son irrefutables, y ahora he comprendido con que ladrillos construyó el cristianismo su doctrina. Tanto decir que proceden de las Escrituras Hebreas y después resulta que han sacado la mayoría de las cosas de otras religiones, y del Antiguo Testamento una mínima parte. Mira lo que dice esta escritora sobre la similitud del cuento egipcio de Satmi y el sueño de José, cuando le dice el ángel la conducta que debe seguir con su esposa la Virgen María y su futuro hijo:





  • ¿Qué opinión te merece esta similitud del cuento de Satmi con el relato del sueño de José antes del nacimiento de Jesús?

  • La verdad Yosef, que no puedo negar esa similitud, pero ¿Cabe la posibilidad de que sea una coincidencia?


Entre las analogías del Faraón de Egipto y Jesús, una de las mas sobresaliente es el relato de su arresto, cuando es abandonado por sus discípulos, se enfrenta en solitario al juicio, ejecución y concluye con la resurrección.
Este relato de la vida de Jesús es parecido al que se describe a Ranses II en una batalla contra el reino de Hatti, cuando de repente se encuentra aislado y rodeado de enemigos y solicita ayuda a Amón su Dios y Padre:
“Ningún príncipe está a mi lado, ningún conductor de carros de combate, ningún oficial de infantería y ningún guerrero. Mi infantería y mis guerreros me han dejado frente a frente con mis enemigos y ninguno de ellos ha resistido para combatirlo. Su Majestad decía:
¿Qué ocurre, padre mío Amón? ¿Ha abandonado alguna vez un padre a su hijo? ¿He hecho alguna cosa sin ti? Cuando yo iba y venía, ¿acaso no era bajo orden tuya? Nunca jamás me he separado del plan que tu me había trazado”.
La historia termina con la victoria de Ranses II sobre sus enemigos, pero veamos las coincidencias con el relato de la Biblia:
Ranses se encuentra solo, y Jesús se encuentra solo. A Ranses le han abandonado sus ejércitos y a Jesús sus discípulos. Ranses dirige a Amón una reclamación parecida a un reproche ¿Ha abandonado alguna vez un Padre a su hijo?, y Jesús antes de morir le dice a su Padre “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Y por último Ranses vence en batalla a sus enemigos, y Jesús vence al mayor enemigo la muerte y resucita.
Otro símil, cuando Ranses dice a Amón ¿He hecho alguna cosa sin ti? Cuándo yo iba y venía ¿acaso no era bajo orden tuya?
Y Jesús dice: “Como me mandó el padre así lo hago (Juan 14:31). Yo he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. (Juan 6:38). El Hijo no puede hacer ni una sola cosa por su propia iniciativa, sino únicamente lo que ve hacer al Padre. Porque cualesquiera cosas que Aquel hace, estas cosas también las hace el Hijo de igual manera” (Juan 5:19)
Quizás los evangelistas bebieron de la fuente egipcia para producir su literatura, y aunque existen diferencias de esta literatura con los relatos de los evangelios, le pudieron servir de base para componerlos.
Y seguimos viendo aspectos de los títulos como Hijo de Dios y funciones del faraón como rey y sacerdote, similares a las que el Nuevo Testamente atribuye a Cristo, y debo decir que puede discutirse, porque no son exactamente iguales, ¡tuviera que ver!, pero son bastante similares y en su conjunto puede considerarse una prueba de que los escritores del Nuevo Testamento, tomaron muchas ideas de la literatura egipcia. A este respecto cabe señalar que Herodoto, filósofo del siglo V antes de Cristo, decía que casi todos los dioses han venido a Grecia procedentes de Egipto, de modo que por este testimonio, podemos pensar que el origen de las religiones sea posiblemente egipcio.
Cuando aún no habíamos acabado de leer el libro anterior, Yosef aportó otro libro: “Los misterios de Jesús. El origen oculto de la religión cristiana” de Timothy Freke y Peter Gandy 8. Éste con los argumentos más contundente acerca de la procedencia de la literatura y conceptos del cristianismo que jamás habíamos leído, lo devoramos en varios meses. En él pudimos comprobar, que casi toda la literatura y los conceptos religiosos del cristianismo procedían de Grecia:
Así, sobre Divinidad de Cristo, demuestra sin dejar lugar a dudas que es una copia de los dioses encarnados que existieron en las antiguas religiones del pasado, con la única diferencia de que éstos fueron considerados mitológicos:
¿No es desconcertante, qué cristianos prominentes de los primeros siglos, basaran la defensa de la existencia del hombre-dios antes que Cristo, en el plagio por anticipado de Satanás?
Pero por si pudiera quedar dudas sobre la copia de los conceptos, continúa con el del bautismo, supuestamente una iniciación a la fe, original del cristianismo:
Sobre que existan milagros es normal que coincidan todas las creencias, porque al fin y al cabo todos creen en la intervención divina en determinados momentos de su historia, y se han legitimado gracias a ellos, pero el cristianismo que tardó en producir los suyos propios, plagió los anteriores:
Algunos de estos dioses encarnados sufrieron acusaciones falsas y fueron juzgados por ellas, tema que también se repite en el cristianismo:
(Lucas 23:5).
Ante la similitud de los relatos solo cabe decir “sin comentarios”. En cuanto a calificar a Dioniso de animal, puede referirse a que se dejo prender el ser humano, pero no pudieron apresar su naturaleza divina, lo que explica la actitud pasiva ante el arresto del cuerpo pero no del alma.
Una de las similitudes más desconcertantes sin duda, que constituye la parte más importante de la liturgia es el ritual del pan y el vino como cuerpo del dios:
Respecto a la muerte del hombre dios cabe pensar que se produjera de un modo diferente, pero de nuevo nos sorprenderán las similitudes:
Se podría continuar relatando analogías, pero creo que para este, estudio es suficiente con el pequeño repaso del último libro citado. En él se demuestra que la literatura cristiana es copia de las religiones mistéricas, especialmente de la literatura griega. Y solo hemos repasado parte de un capítulo del citado libro, ¡imagine cuántas cosas contará en su contenido de más de 400 páginas, analizando paso a paso todos los aspectos de la religión cristiana, hasta revelar su origen tan custodiadamente oculto durante casi veinte siglos!
Todavía algunas personas podrían decir: Si Cristo es una versión de otros dioses anteriores que existieron desde la más remota antigüedad. Si el Nuevo Testamento es un conglomerado de cuentos y leyendas que también vienen volando de esa remota antigüedad. ¿Cómo se cumplieron en él tantas profecías del Antiguo Testamento?
Para contestar esta pregunta, deberíamos considerar una por una todas las profecías que el cristianismo aplicó como cumplimiento en Cristo, pero tomaría mucho espacio y tiempo, sin embargo, no vamos a dejar la pregunta en el aire, y explicaremos algunas de las importantes:
Primero debemos recordar que todo este estudio lo ha provocado una de la mas importante de todas, las setenta semanas; que la hemos consideramos ampliamente y que según la interpretación cristiana, indicaba el tiempo cuando aparecería, viviría y moriría el Mesías Jesús; y vimos que tuvo cumplimiento en acontecimientos del pueblo judío del tiempo de los macabeos y que no pudo cumplirse en el tiempo de Jesús.
Otra cosa a tener en cuenta, es que todas aquellas que hacen alusión a que Cristo era de la familia de David, las vamos a omitir, porque como hemos comprobado a lo largo de esta consideración, Jesús es como un modelo de radio para coches, usted puede colocarlo en el vehículo que desee. Del mismo modo, a Cristo pudieron acoplarle a una familia u otra, o un lugar u otro, y los cristianos lo acoplaron al pueblo judío y a la familia real de David, por lo que, siempre que el Antiguo Testamento diga que gobernará un hijo o un descendiente de David, el cristianismo dirá, ¡lo ves!, ¡eso aplica a Jesús!, y el escritor simplemente se refería a un hijo de David como Salomón u otro de los muchos descendientes que gobernaron en Jerusalén. Así por ejemplo aplican a Jesús el Salmo 132:11, donde dice Dios a David, “del fruto de tu vientre pondré en tu trono”, lo que es tan aplicable a Jesús como a Napoleón.
Insertada al principio del Nuevo Testamento, en el orden actual dado a éste, se encuentra el cumplimiento de la que sin duda es considerada como la profecía mas importante de todas: “La concepción por Espíritu Santo de María”.
El registro lo presenta como una situación incomoda para el esposo de María, que se encuentra perturbado por el embarazo de su mujer sin haber mantenido relaciones sexuales con ella. El asunto se resuelve durante un sueño, en el que un ángel le comunica a José que no repudie a su esposa, con las siguientes palabras:
“José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: ‘He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,Y llamarás su nombre Emmanuel, que traducido es: Dios con nosotros’”. Mat 1:20-23
Lo anunciado por el profeta se encuentra en Isaías 7:14, texto muy discutido por el cambio de la palabra doncella de Isaías por virgen del evangelista Mateo, pero dejando a un lado este detalle, el texto relata una guerra que se produce entre el reino del norte de Israel y Siria contra el reino del sur, Judá:
“Aconteció en los días de Acaz hijo de Jotam, hijo de Uzías, rey de Judá, que Rezín rey de Siria y Peka hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para combatirla; pero no la pudieron tomar.” Is 7:1.
Dios a través de su profeta le dice al rey Acaz que no tenga miedo de esos dos reyes que no prevalecerían contra él, y le ofrece una garantía de la victoria, por medio de una señal:
“¡Miren! La doncella misma realmente quedará encinta, y va a dar a luz un hijo, y ciertamente le pondrá por nombre Emmanuel”. Is. 7 : 14
Esta señal de la doncella encinta y el hijo se debió cumplir en este período y la guerra terminó con resultado favorable al rey Acaz como lo transmiten los versículos siguientes:Porque antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno, la tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada”. Is 7:16
Es lógico pensar que la madre de Emmanuel fue inseminada por un varón, pero esto no lo especifica claramente el texto, por eso el cristianismo, a pesar de lo evidente que resulta el cumplimiento de la profecía de Emmanuel en el período de Acaz, aplicó la profecía a la concepción virginal de María.
Sin embargo, es obvio que para considerar una señal para el rey Acaz el embarazo de una mujer, debe existir alguna circunstancia extraordinaria. Y ciertamente existió un embarazo excepcional, pero no porque no existiera varón, sino porque prácticamente era un niño cuando dejó en estado a su joven esposa. Hablamos del rey Acaz por supuesto, que con solo diez u once años, dejó embarazada a su esposa de su hijo Ezequiel. 2º Cron 28:1 y 26; 2º Cron 29:1.
En realidad el profeta le está recordando un asunto tan importante como su descendiente, que llegaría a ser rey después de él y que le fue concedido cuando aún era un muchacho.
Emmanuel puede ser un nombre apropiado para Ezequiel que fue un rey que contó con la aprobación de Dios, y que fue considerado el mejor hasta su tiempo e incluso después de él. 2 Reyes 18:7

Otra predicción famosa, fue la matanza de los niños por Herodes, efectuada para eliminar entre ellos a Jesús, según el Nuevo Testamento en cumplimiento de una profecía de Jeremías:
“Entonces Herodes, viendo que los astrólogos habían resultado más astutos que él, se enfureció mucho, y envió e hizo que eliminaran a todos los muchachitos en Belén y en todos sus distritos, de dos años de edad para abajo, conforme al tiempo que había averiguado cuidadosamente de los astrólogos. Entonces se cumplió lo que se había hablado por medio de Jeremías el profeta, que dijo: “Se oyó una voz en Ramá, llanto y gran plañido; era Raquel que lloraba a sus hijos, y no quiso ser consolada, porque ya no son” Mat 2:16-18).
Si usted lee el capitulo 31 del libro de Jeremías, donde supuestamente se profetisa esta matanza de los niños, se llevará la sorpresa de que el autor está hablando acerca del regreso de todos los israelitas a su tierra, tanto los del reino del norte, como los del sur.
“Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘En Ramá se está oyendo una voz, lamentación y llanto amargo; Raquel que llora a sus hijos. Ha rehusado ser consolada acerca de sus hijos, porque ya no son’.
Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘Detén tu voz del llanto, y tus ojos de lágrimas, porque existe un galardón para tu actividad —es la expresión de Jehová—, y ellos ciertamente volverán de la tierra del enemigo’.
Y existe una esperanza para tu futuro —es la expresión de Jehová—, y los hijos ciertamente volverán a su propio territorio” (Jeremías 31:15-17).
Como puede usted comprobar, habla del regocijo que produciría el regreso del pueblo de Dios a su tierra, y cuando menciona en el versículo 15 que llora Raquel, en el 16 le responde Jehová que no llore porque sus hijos regresan ya a su tierra. Luego se trata de una metáfora que emplea Jeremías para ilustrar un cambio de situación.
Y ¿por qué elige a Raquel como si fuera Israel que llora? Recordemos que Raquel es la segunda esposa de Jacob, de la que nacieron José y Benjamín, la cual nunca pudo llorar a sus hijos, porque murió en el parto del segundo. Pero la tribu de Benjamín pertenecía al reino del sur, o sea, a Judá, y la referencia a Benjamín representa a los desterrados del reino del sur, y José a los del reino del norte. Así cuando llora Raquel por sus hijos, llora por todo Israel porque sus hijos sufren y mueren en tierra extraña.
Es de suponer, que todas estas interpretaciones directas del texto fueron comprendidas también por los primeros cristianos, y debieron conocer que las profecías se cumplieron en el pueblo de Israel al tiempo que fueron formuladas y por supuesto mucho antes de la aparición del cristianismo ¿Por qué reinterpretó todas las escrituras dándole un segundo sentido? Como hemos visto, el cristianismo plagió al dios encarnado y la literatura de religiones más antiguas de otras culturas, pero las escrituras del pueblo hebreo, a pesar de su hermosura, es la cara opuesta de la moneda. Su literatura es monoteísta y nacionalista, mientras que el cristianismo es politeísta y nace al abrigo del imperio, con la vocación de conseguir la convivencia pacífica de todas las naciones dominadas por Roma.
El pueblo judío fue destruido y sus sobrevivientes dispersados por todo el mundo, sin embargo, su cultura y su literatura interesó al cristianismo e hizo una interpretación alegórica de su texto, acomodándolo a sus postulados, con eso consiguió legitimarse como una religión procedente de Dios, con una historia propia y una antigüedad de mas de cuatro mil años, cuando el hombre civilizado comenzó su andadura por la Tierra.
Su habilidad consistió en aprovechar el texto hebreo como cuna de su dios, convertir la esperanza de ese pueblo en un Mesías excepcional que resolviera los problemas del país, liberándolos del exilio y la sumisión a otras naciones, en una esperanza para toda la humanidad de liberarse del pecado y la muerte, sometiéndose voluntariamente al imperio. Sin duda, que para esto necesitaban que el Díos Mesías fuera una persona de la vida real. En eso consistió su única originalidad, en convertir el dios encarnado de tipo mitológico en una realidad, designándole un pasado, una tierra, una familia, y un lugar en la historia.
Hemos viajado a través de la Biblia por Babilonia, Persia, Grecia, Siria y Egipto, sin olvidar que nuestro centro de operaciones estaba en Jerusalén, la ciudad santa. Explorado en sus libros de: Génesis, Éxodo, Reyes, Crónicas, Esdras, Nehemías, Daniel, Ageo, Zacarías, Isaías, Mateo, Lucas, Galata y los apócrifos; Macabeos, Tobías y Judí, y podíamos haber tocado otros como Ezequiel que hemos omitido por no engordar la lista, pero ha podido usted percibir que alrededor de este tema del cautiverio de Judá gira toda la Biblia. Hasta Moisés advirtió de ello en Deuteronomio (Deut 29:24 al 30:4), lo que hace pensar que quizás todo el Antiguo Testamento lo escribieron en Babilonia, durante el exilio.
Puede que en el cautiverio lejos de su tierra, no les quedó mas consuelo que escribir, para que el mundo conociera esa gran catástrofe que explicaron como castigo de Dios y hacerse oír por las generaciones venideras a falta de atención de la propia. Quizás se dieron cuenta que la única manera de no desaparecer como pueblo y seguir conservando sus señas de identidad a través del tiempo, viviendo diluidos entre la humanidad, era escribir su historia y su cultura para que las generaciones venideras no les olvidaran y continuaran con su fe y su modo de vivir.

BIBLIOGRAFIA:
Los textos de la Biblia, han sido extraídas de las dos traducciones siguientes:
Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, Editada por The Whatch Tower Bible and Tract Society of Pensylvania. Y
La Nacar Colunga. De la Editorial Católica, S. A. y traducida por Eloino Nacar Fuster y Alberto Colunga Cueto, O.P.
1 http://es.wikipedia.org/wiki/Calendario_de_Ussher-Lightfoot

2 http://www.aish.com/espanol/festividades/purim/januka/tabla_cronologica.asp

3 http://www.christianism.com/spanish/additions/21.html “La adoración de Augusto Cesar” de Alexander del Mar
4 http://www.kolisraelorg.net/ “El hermano gemelo de Jesús, Mitra, ¿El Cristo de la Iglesia?
5 http://www.sedin.org/PDFS/Pablo-Relig-Mist.pdf “Pablo y las religiones de misterios” de Don Closson. Traducción de Santiago Escuain.
6 http://es.wikipedia.org/wiki/Referencias_hist%C3%B3ricas_no_cristianas_sobre_Jes%C3%BAs_de_Nazaret "Referencias históricas no cristianas sobre Jesús de Nazaret”
7 “Jesús, 3000 años antes de Cristo” de Claude-Brigitte Carcenat Pujol
8 Los misterios de Jesús. El origen oculto de la religión cristiana” de Timothy Freke y Peter Gandy





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